Es tradición que los cometas sean bautizados con el apellido de su descubridor.

El cometa puede tener hasta tres nombres si tres personas lo descubren prácticamente la misma noche. Esto lo rige la Unión Astronómica Internacional, IAU.
Los cometas son cuerpos muy codiciados a descubrirse por este honor. Los cazadores de cometas suelen observar en las regiones próximas a la eclíptica al inicio o final de la noche. Efectúan paseos por el cielo con telescopios que permitan detectar cuerpos tan débiles como magnitud 15 y con el mayor campo de visión posible. Al observar un objeto o estrella nebulosa, pasan a revisar mapas estelares para intentar identificar el objeto que puede ser otro cometa ya conocido o un objeto tal como una nebulosa, cúmulo estelar o galaxia. Si el objeto observado no es identificado, se intenta detectar movimiento del mismo entre las estrellas.

Si se logra percibir movimiento, el astrónomo para a enviar un reporte al Buró de Telegramas de la IAU en Cambridge, Massachusetts, donde se reportan normalmente todo tipo de descubrimientos. En Cambridge, se solicita a algún astrónomo u observatorio la confirmación del descubrimiento. Si ésta es positiva, se emite de inmediato una circular a todos los individuos e instituciones suscritos al sistema anunciando el descubrimiento, otorgando el nombre y presentando efemérides provisionales del cuerpo.

En la medida que más telescopios están automatizados en sistemas de búsqueda y otros satélites también observan el espacio, hay más cometas que no cuentan con el nombre de una persona, al ser descubiertos por un observatorio de ese tipo o por una nave. Así es como hay Cometas con el nombre IRAS, LINEAR y SOHO.
Antonio Sánchez Ibarra /101 Preguntas de astronomía