A grandes rasgos son planas, redondas y su aspecto es arremolinado. Muchas galaxias espirales son hermosas, con un núcleo brillante del cual surgen varios brazos espirales que se alejan del centro, abriéndose a lo largo de un mismo plano. Son abundantes en gas y polvo y generan estrellas nuevas continuamente. La Vía Láctea es una galaxia espiral. Ejemplo: Messier 31 en Andromeda y Messier 66 en Leo.