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ECLIPSE
DE LUNA: DE LA SUPERSTICIÓN A LA CIENCIA
por
Antonio Sánchez Ibarra
Mayo
12, 2003
Los tambores
sonaban... las danzas aumentaban... la Luna intensificaba su
tonalidad rojiza... igual que la sangre de las batallas entre
las tribus.
Era noche de luna llena. Sin embargo, lentamente algo
comenzaba a
desaparecerla hasta que las estrellas, invisibles en otras
noches de
plenilunio, rodeaban el disco lunar con una tonalidad cobriza.
La curva de la sombra que avanzaba sobre el disco de la Luna,
daba idea de
que esa sombra era al menos cuatro veces mayor que la Luna.
Entonces... la
Tierra era mayor que la Luna.
Los tres párrafos anteriores se asocian con la percepción
que se tenía en
tiempos pasados del fenómeno aquel cuando, ocasionalmente, en
noches de
Luna llena, ésta comenzaba a desaparecer lentamente y
adquiriendo una
tonalidad rubí, inquietaba al trastornarse la quietud de los
cielos.
En tiempos modernos, el anuncio de un eclipse aún inquieta.
Los campesinos
se apresuran a colocar moños rojos en las huertas, en los árboles
frutales. Por sí o por no, las mujeres embarazadas se colocan
prendas
rojas, atan un cúmulo de llaves a su cuerpo y prefieren
permanecer en sus
casas.
Si. Los eclipses inquietan aún y atraen la fascinación de
todos.
En pleno siglo XXI este fenómeno natural se mezcla entre la
ciencia y la
tradición. Entre la fascinación de los cielos que aun, en
tiempos
modernos, agitados y llenos de luz en las grandes ciudades,
altera el día
festivo y permite un alto en el camino para ver el fenómeno
natural.
Eso es lo que ocurrirá este jueves 15 de mayo en Sonora. La
Luna, en día
de plenilunio, simplemente desaparecerá durante 53 minutos
para brindarnos
un espectáculo celeste más allá de los libros, de las
descripciones de
pizarron y de las animaciones en Internet.
A las 19:02, el disco de la Luna comenzará a desaparecer al
comenzar a
entrar en el cono de sombra que proyecta la Tierra en el
espacio. Una
sombra como la que proyecta cualquier cuerpo opaco.
Durante 71 minutos, lentamente el disco de la Luna irá
desapareciendo,
demostrándonos el movimiento real de la Luna en su órbita
alrededor de la
Tierra.
Justo a las ocho de la noche con 13 minutos, la Luna habrá
desaparecido
pero, de no existir contaminación en la alta atmósfera de
nuestro planeta,
el disco continuará visible adquiriendo esa tonalidad rojiza,
cobriza o
rubí que tanto aterraba a generaciones pasadas. Se habrá
iniciado la
totalidad del eclipse.
Tal tonalidad tendrá su máximo, acentuada en la parte sur
del disco lunar,
a las 20:40 hrs. A diferencia de los eclipses solares, el
espectáculo
estará a la vista del ojo humano o con el auxilio de
binoculares o
telescopios.
Veintiseis minutos después, la Luna resurgirá, comenzando a
brillar de
nuevo su porción noreste repitiéndose el proceso del inicio
del eclipse.
A las diez de la noche con 17 minutos, la Luna habrá salido
del cono de
sombra de la Tierra y, aunque su luminosidad no será integra
aún, parecerá
que nada ha ocurrido esta noche.
Sin embargo, ¿ Cuál será la impresión en los niños ? ¿
Qué impacto habrá
tenido el ver el fenómeno celeste remontado de su libro al
cielo
directamente ?
Los eclipses si tienen un efecto importante en las
comunidades: es una
clase en vivo que nos brinda la naturaleza.
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