CÓMO FUNCIONA UN
TELESCOPIO
Por Pablo Lonnie Pacheco Railey
pablo@astronomos.org
Para el aficionado que desea tener una visión más
detallada de los cuerpos celestes no hay mejor amigo que
un telescopio.
Actualmente existe una variedad de
diseños a escoger y accesorios al por mayor. Por lo
tanto, antes de lanzarse a comprar el primer telescopio
que encuentre a su paso, el aficionado hará bien en
familiarizarse con el funcionamiento de un telescopio,
sus componentes y sus limitaciones. Así evitará
decepcionarse con una mala compra.
A
veces las personas tienen una idea preconcebida de lo
que el telescopio es capaz de mostrarles.
Generalmente esperan ver más detalle de lo que el
telescopio puede mostrar a través de su óptica. En este
caso un buen telescopio puede ser calificado
erróneamente como un mal telescopio.
Los planetas, por
ejemplo, nunca se verán enormes y llamativos. Las im ágenes
que las sondas espaciales han tomado al visitar a los
distintos planetas a veces envician nuestra capacidad de
asombro. Un observador inexperimentado se sorprenderá al
notar que el planeta no se ve tan grande, tan detallado
ni colorido como las fotos que tomó la sonda planetaria,
y es evidente que así tiene que ser: si los planetas se
vieran así desde la Tierra, no habría necesidad de
enviar sondas de exploración planetaria. Además, las
imágenes enviadas por estas
sondas son procesadas para revelar detalles que van más
allá de lo que el ojo humano podría detectar
normalmente.
La
fotografía de nebulosas y galaxias es también muy
engañosa.
Los colores y estructura evidentes en una fotografía
tienen más dramatismo que la observación de estos
objetos en tiempo real. La fotografía ofrece ciertos
beneficios que nuestros ojos no pueden gozar. Las tomas
fotográficas son de larga exposición, es decir, la luz
que se registra en la película se va acumulando a lo
largo de muchos minutos mientras que un observador en
vivo se va “gastando” la luz en la medida que la va
“usando”. En la fotografía, una imagen brillante se
puede lograr haciendo una exposición muy prolongada,
aunque el objeto sea en realidad muy tenue. La
sensibilidad de la película a los colores es también
superior en una emulsión fotográfica. Finalmente, muchas
fotografías exhibidas en los libros son tomadas con
telescopios de gran apertura, mismos que captan una
cantidad de luz muy superior a la de un telescopio
amateur. Por si fuera poco, en condiciones de escasa
iluminación nuestros ojos utilizan unas células
–llamadas bastones- que sólo registran imágenes en
blanco y negro. Sólo cuando nuestros ojos son
estimulados por una luz fuerte (como la del Sol) podemos
ver colores llamativos.
LAS PARTES DE UN TELESCOPIO
No todos los telescopios funcionan
exclusivamente con lentes. Existen algunos tipos de
telescopios que funcionan con espejos.
Independientemente del tipo de telescopio a emplear, su
función primordial consiste
en concentrar la mayor cantidad de luz
posible y dar una imagen nítida de un objeto lejano. La
recopilación de luz se logra por medio del objetivo.
El objetivo puede ser un lente (o espejo) de
una apertura o diámetro determinado que, al
recibir la luz, la concentra en el extremo opuesto del
tubo óptico. El tubo óptico puede ser de fibra de
vidrio, cartón, metálico u otros materiales. El punto
donde se concentra la luz se llama foco y la
distancia que viaja la luz desde el objetivo hasta el
foco es la distancia o longitud focal. La
relación o radio focal es la relación entre la
apertura y la longitud focal, nos indica la luminosidad
del sistema y es igual a la cantidad de aperturas que
caben a lo largo de la longitud
focal (relación focal = longitud focal/ apertura). Una
relación focal pequeña (f/4) ofrece imágenes más
luminosas que una relación focal grande (f/10). Un
sistema con una relación focal pequeña es más deseable
si se desea realizar fotografía porque el tiempo de
exposición será menor.
A mayor apertura (diámetro) un telescopio
captará más luz y las imágenes finales serán más
brillantes. Esto es importante porque casi todos los
objetos celestes son muy tenues y su luz es muy débil.
Al duplicar el diámetro de un telescopio, el área que
recibe luz se cuadruplica, es decir que un telescopio de
12 pulgadas recibe 4 veces más luz que un telescopio de
6 pulgadas. A medida que incrementamos la apertura
veremos estrellas de magnitudes más tenues. La
magnitud es el brillo de un cuerpo celeste. Un valor
cercano a 0 es brillante. Magnitudes negativas son súper
brillantes. El ojo puede ver hasta magnitud 6, que
corresponde a las estrellas más tenues que están en el
borde de la visibilidad.
Como los telescopios captan más luz que
un ojo, nos pueden revelar estrellas más débiles, de
magnitudes superiores, como se aprecia a continuación:
Con 2.4 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 10.9.
Con 3.1 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 11.5.
Con 4.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 12.0.
Con 6.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 12.9.
Con 8.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 13.5.
Con 10.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 14.0.
Con 12.5 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 14.5.
Con 16.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 14.8.
Con 20.0 pulgadas de apertura, un
telescopio muestra estrellas de magnitud 15.5.
Un telescopio de mayor apertura no sólo
permite ver objetos más tenues. Además, la cantidad de
detalle se incrementa, es decir, mejora la resolución.
Los astrónomos miden la resolución en segundos de arco.
La resolución de un telescopio se puede poner a prueba
al ver la separación entre dos estrellas cuya separación
aparente o angular ya se conoce.
Una fórmula para conocer la resolución de
un telescopio (propuesta por Rayleigh) es la siguiente:
R”=5.35/Apertura del telescopio (en
pulgadas). El resultado está en segundos de arco.
En un telescopio de 8 pulgadas de
diámetro: 5.35/8.00= 0.68 segundos de arco. En otras
palabras, si en un telescopio de 8” de apertura
localizamos un par de estrellas cuya separación sea de
0.68” las veremos como si estuvieran apenas tocándose.
En un telescopio de menor apertura, estas estrellas se
fusionarán en una sola imagen por falta de resolución
suficiente.
La resolución de un
telescopio de 2.4 pulgadas de apertura es de 2.3
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 3.1 pulgadas de apertura es de 1.8
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 4.0 pulgadas de apertura es de 1.4
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 6.0 pulgadas de apertura es de 0.9
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 8.0 pulgadas de apertura es de 0.68
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 10.0 pulgadas de apertura es de 0.54
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 12.0 pulgadas de apertura es de 0.43
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 16.0 pulgadas de apertura es de 0.34
segundos de arco.
La resolución de un
telescopio de 20.0 pulgadas de apertura es de 0.27
segundos de arco.
A mayor apertura, la magnificación
o potencia será también mayor. Me refiero al máximo
aumento o poder límite de un telescopio. Al colocar en
el foco del telescopio un ocular de longitud focal
pequeña obtendremos magnificación grande. Al colocar un
ocular de longitud focal mayor, tendremos menor
magnificación. Un ocular de 10 mm. magnificará la imagen
observada más que un ocular de 25 mm.
Un error común entre los aficionados
primerizos es procurar el máximo aumento alcanzable en
un determinado telescopio. Esto es recomendable sólo si
la atmósfera está en perfectas condiciones de
estabilidad (sin turbulencia) y sólo cuando se quieren
detectar detalles muy sutiles en la Luna, los planetas y
durante la observación de estrellas dobles cercanas. El
observador experimentado sabe que para propósitos
generales y observación de nebulosas, cúmulos y
galaxias, la magnificación pequeña o moderada es la más
apropiada.
La magnificación es una relación de la
longitud focal del telescopio y de la longitud focal del
ocular. (l.f. de telescopio/l.f. de ocular =
magnificación) Si colocamos un ocular de 25mm en un
telescopio de 1220mm de longitud focal, el aumento
observado será de 48.8X. En otras palabras, si el objeto
observado se encontrara a 48.8 metros de distancia, el
telescopio nos lo muestra como si estuviera a sólo un
metro de nosotros.
Existe un máximo aumento a utilizar y
depende del diámetro del telescopio. Cada pulgada de
apertura nos garantiza un máximo de 60 aumentos, si el
cielo esta en óptimas condiciones y el telescopio
también. Un telescopio de 6” de apertura permitirá,
cuando mucho, ampliar una imagen ( 60 x 6 = 360) 360
veces.
También hay un límite inferior de
aumentos recomendados, y éste debe ser de 3 a 4 veces el
diámetro del objetivo, en pulgadas. ( 6” x 3 = 18X ó 6”
x 4 = 24X ) Es decir que el aumento mínimo recomendado
para un telescopio de 6” de apertura es de 18 a 24 X.
EL TELESCOPIO REFRACTOR
Es el clásico telescopio que la gente
común identifica y el tipo de telescopio que usó Galileo
para abrir la ventana al Universo. Suele ser largo,
delgado, apoyado en un tripié. El telescopio refractor
funciona a base de lentes que refractan la luz, es
decir, que la desvían al pasar a través de sus
cristales. El objetivo (los lentes) de un refractor está
en el frente del tubo óptico y concentra la luz hacia el
fondo del mismo. Ahí se coloca el ocular para observar
los objetos deseados. Generalmente notaremos que se
coloca entre el telescopio y el ocular un codito de 90°
llamado diagonal que dirige el rayo luminoso
hacia el observador haciendo más cómoda la experiencia.
El observador notará al asomarse por el
telescopio que, debido al aumento utilizado, el campo de
visión se reduce a una región muy pequeña de la bóveda
celeste. Este hecho dificulta la localización de
objetos, a menos que se utilice el buscador: un
telescopio miniatura con una retícula que sirve como
mira para localizar y centrar los objetos en el
telescopio principal. El buscador suele ir sujeto al
telescopio principal por un lado y el paralelismo entre
los dos debe ser calibrado antes de usarlo. En cualquier
tipo de telescopio el observador requerirá la
asistencia de un buscador.
VENTAJAS DEL
TELESCOPIO REFRACTOR
* Es el tipo de telescopio que menos
mantenimiento requiere.
* El tubo cerrado impide la entrada de
polvo al telescopio. La limpieza es sólo externa.
* Es insensible a las corrientes de aire
que se generan en el tubo por diferencias de
temperatura.
* La alineación de la óptica es
permanente.
* Son muy resistentes
* Alto contraste y excelente nitidez.
* Recomendado para observación de
estrellas dobles, planetas y la Luna.
DESVENTAJAS DEL
SISTEMA REFRACTOR
* Costoso en diámetros superiores a 3”.
* Proliferan modelos marca “patito”.
* Son los telescopios más largos que
existen, reduciendo la facilidad de transporte.
* Sensible a la aberración cromática.
Defecto corregido en modelos de calidad superior
llamados apocromáticos.
* Para reducir los efectos de aberración
cromática, se construyen con una relación focal larga,
superior a f/9. ( Léase telescopio largo)
EL TELESCOPIO REFLECTOR ( NEWTONIANO )
Es uno de los diseños más populares
debido a su construcción simple y económica. Isaac
Newton fue quien diseñó este modelo, consciente de que
un espejo no produce dispersión de colores (como en el
telescopio refractor). Los telescopios reflectores
funcionan con espejos. El objetivo (espejo primario) es
cóncavo y se encuentra en el fondo del tubo, desde donde
concentra los rayos luminosos hacia el frente. Un espejo
inclinado (espejo secundario) desvía los rayos hacia el
exterior a través de un orificio lateral. Ahí se coloca
el ocular y el observador se asoma al telescopio por un
lado, cerca del extremo superior del telescopio.
Los telescopios reflectores newtonianos
suelen sostenerse en pedestales, con tres apoyos en su
base, sin embargo, también se pueden colocar sobre bases
giratorias. Los norteamericanos llaman a estos últimos “dobsonianos”,
que no son otra cosa que telescopios reflectores
newtonianos apoyados en una base giratoria.
VENTAJAS DEL TELESCOPIO REFLECTOR
NEWTONIANO
* Diseño y construcción sencillos. Se
pueden construir en casa.
* Son los telescopios más económicos, por
apertura.
* La óptica puede ser alineada con
relativa facilidad.
* Existen modelos en una amplia variedad
de aperturas desde 3” hasta 30”.
* Es factible combinar en un mismo
telescopio apertura grande y relación focal corta.(f/4)
( Léase telescopio relativamente corto).
* Ideales para observar cielo profundo:
nebulosas, cúmulos y galaxias.
DESVENTAJAS DEL TELESCOPIO REFLECTOR
NEWTONIANO
* Es sensible a la aberración llamada
“coma”, misma que se corrige con el corrector de coma.
* El tubo óptico suele estar abierto en
ambos extremos, permitiendo el acceso de polvo al
sistema.
* El sistema es sensible a perder su
alineación, si recibe una fuerte sacudida o impacto.
* Suelen ser de difícil transportación.
En aperturas de 6” en delante, son masivos.
* Cuando la relación focal es muy corta (
menor que f/6 ) el tamaño del espejo secundario aumenta
por necesidad, provocando una sombra mayor sobre el
espejo primario y reduciendo contraste y nitidez.
Otra variedad de espejo reflector (no
newtoniano) es el telescopio cassegrain. En este diseño,
el objetivo (el espejo primario) concentra la luz muy
rápidamente (es un f/2 a un f/5) y el espejo secundario
devuelve la luz hacia el espejo primario. La luz
atraviesa al espejo primario a través de un orificio en
el centro de éste. El espejo secundario es convexo y en
lugar de proyectar el cono de luz a la misma relación
focal (f/5, por ejemplo) la quintuplica ( a f/25 ). El
resultado final es un instrumento relativamente
compacto, que permite grandes diámetros combinados con
enormes longitudes focales.
Existen además otros diseños de
telescopios reflectores de construcción más o menos
complicada.
EL TELESCOPIO CATADIOPTRICO
Es un sistema que combina dos espejos y
un lente. Siguiendo el principio básico del telescopio
cassegrain, la diferencia consiste en la adición del
lente corrector en el extremo frontal del tubo óptico.
El diseño catadióptrico más conocido es el Schmidt-Cassegrain.
Su principal beneficio es que es altamente portátil.
Esto lo convierte en el telescopio más ampliamente
comercializado. La combinación de apertura y longitud
focal es buena para usos generales, permitiendo así
disfrutar la observación de planetas, estrellas dobles,
la Luna, los planetas, nebulosas, cúmulos y galaxias.
Otro catadióptrico es el Maksutov.
Visiblemente su característica más evidente es el grosor
del lente corrector, en forma de menisco cóncavo, con
una gran profundidad. El centro del cristal del
corrector es aluminizado en su cara interior, para
convertirse simultáneamente en espejo secundario. Los
telescopios catadióptricos Maksutov combinan gran
apertura, longitud focal larga, alto contraste y
excelente nitidez, puesto que el área aluminizada en el
corrector es muy pequeña. Su construcción es complicada
y su precio, costoso.
VENTAJAS DEL TELESCOPIO CATADIOPRTICO
SCHMIDT-CASSEGRAIN
* Variedad de aperturas disponibles en el
mercado. ( 3” a 16” )
* La longitud focal no implica longitud
del instrumento. Son los telescopios más cortos.
* Altamente portátiles. Se montan y
desmontan con facilidad.
* Existe un amplio rango de accesorios
disponibles.
* Su precio es moderado.
* Son menos sensibles a vibraciones, como
las provocadas por el viento.
DESVENTAJAS DEL TELESCOPIO CATADIOPRTICO
SCHMIDT-CASSEGRAIN
* El diseño es sensible a la curvatura de
campo. Corregible con el Reductor/Corrector.
* La obstrucción del espejo secundario es
de un 30% del diámetro, reduciendo así el contraste y
nitidez.
ABERRACIONES INHERENTES A LA OPTICA DE UN
TELESCOPIO
Todos los telescopios son sensibles a
algún tipo de imperfección relacionado con el tipo de
óptica utilizada. Los telescopios refractores suelen
presentar aberración cromática, en donde el borde
del lente principal funciona como un prisma que dispersa
la luz blanca en sus distintos componentes ( colores).
Las estrellas aparecen entonces con un halo azul. Cuando
la longitud focal del telescopio es muy larga, el efecto
de la aberración cromática se minimiza, pero no
desaparece. Actualmente se añaden lentes al sistema para
reducir la dispersión de colores. Los telescopios
refractores acromáticos usan dos lentes y
corrigen la aberración cromática eficientemente. Los
telescopios refractores apocromáticos usan tres
lentes y corrigen la aberración cromática
excelentemente. La excelencia de los telescopios
apocromáticos se refleja en su altísimo precio, pero la
calidad de estos telescopios bien lo vale.
Los telescopios reflectores sufren de una
aberración óptica llamada coma, que resulta
cuando el foco incide en el eje óptico desde distintas
posiciones del espejo primario y ninguna coincide
perfectamente con el eje óptico. El efecto consiste en
que fuera del área central del campo observado, las
estrellas parecen conitos de luz que apuntan su pico
hacia el centro del campo. En los telescopios con menor
relación focal ( abajo de f/6 ) el efecto se agrava.
Esto se corrige con un accesorio llamado apropiadamente
corrector de coma, que aumenta el área de
estrellas nítidas a todo el campo visible a través del
ocular.
Todos los telescopios que funcionan a
base de espejos (reflectores y catadióptricos) corren el
riesgo de presentar aberración esférica. Este es un
defecto de fabricación que provoca que el foco se
distribuya a lo largo del eje óptico. El borde del
espejo presenta una longitud focal más corta que el área
central. El efecto es observado como una imagen
brillante rodeada por una imagen borrosa. Este defecto
hace que un telescopio sea inaceptable y amerita su
devolución. El Telescopio Espacial Hubble presentó
aberración esférica (¡¡¡ mala propaganda para sus
fabricantes !!!) pero como devolverlo no era tan fácil,
decidieron ponerle “lentes” al telescopio.
Afortunadamente el Telescopio Espacial Hubble quedó de
lujo.
Los telescopios catadióptricos presentan
sutilmente una aberración llamada curvatura de campo, en
la cual la imagen nítida se proyecta no en un plano sino
en una “superficie” esférica. De este modo, cuando se
enfoca el centro de una imagen, el borde se sale
ligeramente de foco. La curvatura de campo suele pasar
desapercibida para el principiante. Puede corregirse
añadiendo un Reductor/Corrector que además de “aplanar”
la imagen, reduce la longitud focal y la relación focal
para facilitar la fotografía astronómica.
Todos los telescopios invierten las
imágenes en un sentido o en otro, según la disposición
del diagonal o del observador. Esto no es un defecto. Es
simplemente una característica de la óptica. Al
principio el observador novato se sentirá despistado,
pero después de un tiempo suele acostumbrarse a ello.
LA MONTURA DEL TELESCOPIO
El telescopio puede estar apoyado sobre
un tripié o sobre un pedestal. En cualquier caso, el
observador debe asegurarse de la solidez del sistema y
de la rapidez con que se disipan las vibraciones
inducidas por un impacto, sin importar qué tan sutil sea
éste.
Entre el tripié (o pedestal) y el
telescopio está la montura. La diversidad de movimientos
que podamos realizar con los controles del telescopio
dependerán del tipo de montura incluida. Si la montura
sólo nos permite girar el telescopio en azimut y
altitud, tenemos una montura alt-azimutal. El
movimiento en azimut nos permite recorrer todo el
horizonte sin cambiar la altitud, dibujando un círculo
de 360° a nuestro alrededor, girando sobre un eje
vertical. El movimiento en altitud nos permite balancear
el telescopio como una campana hacia arriba y hacia
abajo siguiendo siempre una línea vertical perpendicular
al horizonte.
Una montura así es ideal si vivimos en el
polo norte o en el polo sur, pero en cualquier otro
punto de la Tierra, nos vemos obligados a seguir el
movimiento diagonal de los cuerpos celestes dibujando
una pequeña escalera hacia arriba o hacia abajo,
alternando movimientos en altitud y azimut. La
fotografía celeste en un telescopio así es casi inútil.
El movimiento de las estrellas por el
cielo es seguido más eficientemente si nuestro
telescopio tiene una montura ecuatorial. En estos
modelos el plano del movimiento azimutal es desplazado a
la misma inclinación que tiene el ecuador terrestre,
haciendo que el telescopio gire paralelamente al eje de
rotación de la Tierra. Una montura ecuatorial es útil
además, porque nos permite localizar objetos en el cielo
siguiendo las coordenadas celestes.
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