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LA LUNA

pablo@astronomos.org
En
nuestra encuesta acerca del color de la Luna, los visitantes
opinaron asi:
17
% que la Luna era blanca.
7
%, amarilla
31
% negra
45
% gris.
(....)
la Luna refleja
del 7 al 11% de la luz que recibe. Para fines prácticos, la
Luna es tan brillante como un carbón...¡es negra!
Pero ...¿Entonces por qué se ve tan blanca? Porque la luz
del Sol es muy intensa. Si la Luna fuera verdaderamente
blanca, sería imposible observarla sin dañar la vista, además
que sería terriblemente molesta.
ANTECEDENTES
Después
del Sol, la Luna es el objeto más brillante del cielo y es
visible casi todos los días, de noche o a la luz del Sol. En
la noche, es el objeto celeste más fácil de localizar y el más
cercano a la Tierra. Ningún otro cuerpo se acerca tanto a la
Tierra (salvo los meteoroides). Mitológicamente es muy
importante y todavía trasciende hasta nuestros días que
tiene “efectos misteriosos” en los seres vivos, sobre todo
al tratarse de la Luna Llena. (Los lunáticos –se supone-
son personas que sufren trastornos y llegan a la locura
influenciados por la Luna) Los “efectos” de la Luna no
son del todo misteriosos. Es sabido que el incremento en la
iluminación ambiente mantiene alerta y activo al ser humano y
en el pasado no fue la excepción: la luz de la Luna Llena se
aprovechaba para ampliar el horario de actividades importantes
para la supervivencia, como la caza, la recolección y la
agricultura. No es casualidad que la divinidad asociada con la
Luna sea Diana la Cazadora, puesto que la Luna “ayudaba”
con su luz a que la caza mejorara. Hoy en día, gracias a la
iluminación artificial, somos menos perceptivos al efecto de
la Luna Llena, aunque no deja de llamar nuestra atención cada
vez que la contemplamos.
Los
romanos la llamaban Luna (lunae), nombre en latín que
nosotros conservamos. Los griegos la nombraron Selene (de ahí
viene que los habitantes de la Luna se llamen
selenitas). El estudio de la Luna recibe el nombre de
Selenografía. Otros la llamaban Diana o Cynthia.
Su
símbolo es el de una Luna creciente, iluminada lateralmente.
La
Luna ha sido visitada extensamente por los rusos y los
norteamericanos. Primeramente se enviaron sondas (no
tripuladas) que estudiaban la superficie de la Luna antes de
impactarse en ella. Los rusos fueron los primeros en
fotografiar el lado oculto de la Luna. La NASA fue la primera
en poner hombres sobre la Luna el 20 de julio de 1969. En
total, seis misiones Apollo entre 1969 y 1972 permitieron que
los astronautas no sólo caminaran sino que recorrieran el
paisaje lunar a bordo de un carro especial (lunar rover) para
cubrir una mayor zona de exploración. De regreso, se trajeron
unos 380 Kg. de rocas lunares. Los equipos de medición
dejados en la Luna estuvieron enviando información hasta
1977, cuando por razones de presupuesto fue interrumpido su
funcionamiento.
ORIGEN
DE LA LUNA
Se
ha especulado con una serie de teorías, pero una a una se han
ido descartando. Algunos sugirieron que la Luna se había
formado junto con la Tierra desde el principio, pero si fuera
así, entonces su densidad sería la misma y la Luna es menos
densa que la Tierra: tiene una densidad parecida a la de la
corteza terrestre. Entonces sugirieron que había sido
expulsada por la Tierra, pero no hay mecanismos que logren
esto. Si suponemos que fue por una velocidad altísima de
rotación que produjo un escape por fuerza centrífuga, la
Tierra tendría que estar dando vueltas como loca, como si
fuera un trompo. Otros sugieren que fue un planeta menor
capturado, pero eso no explica la ausencia marcada de agua.
Entonces la teoría que queda y prevalece hasta ahora es que
la Luna es el resultado de un impacto colosal de un planeta
del tamaño de Marte contra la Tierra. El impacto tendría que
ser oblicuo de tal manera que se expulsaría una porción de
la corteza terrestre y el núcleo metálico del otro planeta
se sumaría al de la Tierra. Por un tiempo se cree, existió
un anillo de escombros orbitando la Tierra, mismo que empezó
a condensarse poco a poco hasta formar la Luna. El calor del
impacto y la exposición de los fragmentos al vacío del
espacio explicaría la ausencia de volátiles -agua- en las
rocas lunares. Las rocas más antiguas de la Luna datan de
unos 4,400 millones de años. Para la Tierra se calculan unos
4,600 millones de años.
DISTANCIA
A LA TIERRA
La
distancia promedio a la Tierra es de 384,400 Km. Su órbita,
al igual que la de todos los planetas, describe una elipse. El
punto más cercano de la Luna a la Tierra se llama Perigeo.
Debido a las interacciones gravitatorias entre el Sol, la
Tierra y la Luna la distancia del perigeo puede variar, sin
embargo, la distancia mínima entre La Luna y la Tierra será
de 356,410 Km.. A esa distancia, la Luna despliega un diámetro
angular (aparente) de 33’ 06” de arco. Cuando la Luna está
en el punto más alejado de su órbita, está en el Apogeo.
La distancia máxima posible en un apogeo es de 406,740 Km.,
alrededor de 50,000 Km. más lejos que en el perigeo. A esta
distancia mínima, la Luna presenta un tamaño aparente de
29’ 33” de arco. En promedio la Luna presenta un tamaño
angular de 31’ 07” de arco.
La
distancia a la Luna se puede medir con una precisión increíble
ya que los astronautas del Apollo dejaron unos reflectores en
la Luna. Un rayo láser es apuntado hacia la Luna y se mide el
tiempo en que el rayo luminoso va y viene para entonces
determinar la distancia que tuvo que haber recorrido. Este método
permite una precisión de ¡unos cuantos centímetros!
DIÁMETRO
ECUATORIAL
La
Luna es tan grande con relación a la Tierra que algunos la
consideran un planeta secundario. Su diámetro ecuatorial es
de 3,476 Km., es decir 0.272 diámetros terrestres. Si la
Tierra tuviera el tamaño de una pelota de baloncesto, el tamaño
de la Luna correspondería a una pelota de tenis. Aristóteles
había estimado –muy certeramente- que la Luna cabría de 3
a 4 veces atravesando la Tierra. ¿Cómo lo hizo? Observando
el tamaño de la sombra de la Tierra durante los eclipses de
Luna. La Tierra es de hecho 3.67 veces más grande que la
Luna.
La
Luna no es esférica. La fuerza centrífuga hace que el diámetro
de sus polos sea menor (3,470 Km.) Además, así como la
atracción gravitatoria de la Luna ejercida en el mar provoca
las mareas – una alza en el nivel del agua-, la Tierra ha
distorsionado la Luna al grado que presenta un abultamiento en
dirección de nuestro planeta de unos 9.6 Km. de altura.
MASA
La
masa de la Luna se midió por medio de la aceleración que
produjo en las sondas de exploración. Se determinó entonces
que es de 7.35 x 1022 Kg. Tiene apenas 0.0123 veces
la masa de la Tierra. (1.23%). Es sorprendente que siendo tan
poco masiva, sea tan grande, eso sólo se puede explicar si su
densidad es muy baja.
DENSIDAD
En
promedio cada metro cúbico de la Luna pesa 3,340 Kg., es
decir, su densidad es de 3.34, ó 3.34 veces más densa que el
agua. La Tierra tiene una densidad de 5.52. La Luna es menos
densa incluso que Marte (3.95). Llama la atención su baja
densidad, pues si se formó junto con la Tierra, es de
esperarse que su densidad sea la misma. Probablemente la Luna
haya sido agregada a la Tierra después de que ésta se formó.
COMPOSICIÓN
La
composición de la Luna es muy parecida a la de la corteza de
la Tierra: básicamente silicatos. Es incierto si posee un núcleo
metálico. Está geológicamente inactiva. Hay evidencia de
micro sismos (registrados en los sismógrafos colocados por
las misiones Apollo) generados por la influencia de la Tierra
y el impacto de meteoritos contra la Luna. La superficie está
cubierta de material ígneo, muy parecido al de la Tierra, con
la diferencia de que no se observa presencia de oxígeno libre
ni de agua.
ATMÓSFERA
Inexistente.
La Luna tampoco posee magnetosfera. Cada vez que la Luna
atraviesa un torrente de meteoroides (en una lluvia de
estrellas, por ejemplo) el impacto de miles de partículas en
su superficie libera minerales que son arrastrados por el
viento solar, produciendo una tenue y pasajera atmósfera que
se pierde inmediatamente.
GRAVEDAD
SUPERFICIAL (Relativa a la Tierra)
Si
pudiéramos colocar una báscula sobre su superficie, notaríamos
que nuestro peso se disminuye a sólo el 17% del peso en la
Tierra. En otras palabras, una persona que aquí en la Tierra
pesa 70 Kg. pesa en la Luna casi 12 Kg.
VELOCIDAD
DE ESCAPE
Alcanzar
una velocidad lo suficientemente alta como para escapar de los
lazos gravitatorios de la Luna es mucho más fácil que en la
Tierra. Las misiones Apollo despegaron fácilmente de la Luna
utilizando la base del módulo como plataforma de lanzamiento.
En nuestro planeta, la velocidad de escape es de 11.2 km/seg.
En la Luna esta cifra es de sólo 2.4 km/seg.
PERIODO
DE ROTACIÓN
El
período de rotación de la Luna es de 27.32 días terrestres.
Es un “día” inusualmente largo y más aún si
consideramos que su traslación dura exactamente lo mismo. Los
días transcurren tan lentamente en la Luna que si nos paramos
viendo hacia el horizonte donde se va a ocultar el Sol y
caminamos hacia él, la velocidad de nuestros pasos es tan
alta que no le daríamos oportunidad al Sol de ocultarse desde
nuestra perspectiva. Desde la Tierra es posible percibir su
rotación, pues si la observamos detenidamente a través del
telescopio, será aparente -después de 15 a 20 minutos- que
las sombras no permanecen fijas sino que avanzan por la Luna
de oeste a este. El avance de las sombras será útil pues irá
dibujando la topografía lunar, subiendo por colinas y
descendiendo al fondo de algunos cráteres. La rotación de la
Luna sucede a una velocidad constante.
PERIODO
DE TRASLACIÓN
Llamado
también período sideral. Tiene una duración de 27.32 días,
coincidiendo con el período de rotación. Después de
este tiempo, la Luna ha dado una vuelta completa alrededor de
la Tierra. Si en el “arranque” la Luna estaba en fase de
Luna Nueva, después de una vuelta no volverá a ser Luna
Nueva, pues en las casi 4 semanas transcurridas la Tierra
también se habrá desplazado alrededor del Sol. La Luna Nueva
llegará con un retraso aproximado de 2.2 días con respecto
al período de traslación.
La
velocidad orbital promedio de la Luna es de 3,683 km/hora, sin
embargo, como se traslada en una órbita elíptica, la
velocidad de su traslación es variable. Cerca de la Tierra
(en el perigeo) su movimiento orbital es más veloz y se pone
en evidencia cuando verificamos que su movimiento contra las
estrellas del fondo es más apreciable. Lejos de la Tierra (en
el apogeo) su velocidad se reduce y su movimiento es menos
aparente.
¿En
qué dirección se mueve la Luna con respecto a nuestros
puntos cardinales? La rotación de la Tierra nos hace pensar
que la Luna se mueve de este a oeste pero el movimiento
orbital de la Luna es en contra de las manecillas del reloj
(visto desde el espacio hacia el polo norte) por lo tanto su
movimiento verdadero es de oeste a este. Aunque la Luna parece
“caminar” hacia el oeste, una observación detallada nos
permitirá verificar que viaja e sentido contrario, cuando
utilicemos a las estrellas y planetas como referencia. Cada día
la Luna avanza hacia el este unos 13.17° en promedio de tal
modo que cada día la Luna parece salir 50 minutos más tarde
que el día anterior.
PERIODO
SINODICO
El
tiempo en que la Luna vuelve a quedar alineada entre el Sol y
la Tierra es en promedio de 29.53 días (29 días 12 horas 44
minutos) y coincide con las fases observadas de la Luna, pues
cada vez que la Luna queda entre el Sol y la Tierra es
imposible ver alguna porción de ella iluminada por el Sol y
es Luna Nueva. Por tal motivo, el período sinódico de la
Luna es conocido también como Lunación, entendiendo
por ésta el tiempo para que transcurran todas las fases de la
Luna.
INCLINACIÓN
DE SU EJE DE ROTACIÓN (Relativa al plano de su órbita)
El
eje de rotación de la Luna está inclinado por 6.7°. Como su
inclinación es poca, hay algunos cráteres en sus polos cuyo
fondo nunca alcanza a ser iluminado (y calentado) por los
rayos solares y que están perpetuamente oscurecidos y fríos.
Existe evidencia indirecta de que en el fondo de estos cráteres
hay depósitos de hielo dejados ahí tras el impacto de
algunos cometas.
INCLINACIÓN
DE SU ORBITA (Relativa al plano de la órbita terrestre)
La
órbita de la Luna está inclinada por 5° 08’ 43”.Si su
órbita estuviera en el mismo plano que la órbita terrestre,
observaríamos eclipses totales de Sol cada lunación, en Luna
Nueva y eclipses totales de Luna cada Luna Llena. Debido a su
inclinación orbital la Luna Nueva suele pasar por arriba o
por debajo del Sol (Norte o Sur) y por eso los eclipses de Sol
no son tan comunes, con los eclipses lunares pasa igual.
¿LA
CARA OSCURA DE LA LUNA O LA CARA OCULTA DE LA LUNA?
La
cara oscura de la Luna se refiere al lado de la Luna que no
recibe iluminación directa del Sol. Como la Luna está
constantemente rotando sobre su eje, su cara oscura está
continuamente en movimiento. La cara oculta de la Luna es
aquella que nunca podemos ver desde la Tierra, pues como la
rotación y la traslación de la Luna están sincronizadas, la
Luna parece estar “amarrada” hacia la Tierra de tal modo
que siempre nos presenta una cara mientras que la otra está
perpetuamente escondida para los observadores terrestres.
LAS
LIBRACIONES LUNARES
Considerando
que la rotación y la traslación de la Luna duran el mismo
tiempo y que por consiguiente sólo vemos una cara podemos
llegar a la conclusión de que vemos el 50% de la superficie
lunar...¿es esto cierto?...¡NO!
En
realidad vemos el 59% de la superficie lunar gracias a un fenómeno
llamado libración.
LIBRACIÓN
EN LATITUD.-
Es la que nos permite ver un poco más hacia los polos de la
Luna. Se debe a que su órbita está inclinada. Cuando alcanza
su extremo más alto, hacia el Norte, es posible ver un poco más
del polo sur de la Luna y cuando está en su extremo más
bajo, hacia el Sur, es posible divisar algunos detalles de su
polo norte. El movimiento Norte-Sur de la Luna hace parecer
que la Luna se menea, como diciendo “sí”.
LIBRACIÓN
EN LONGITUD.-
Es aquella que nos permite ver un poco más hacia los
extremos Este y Oeste. Se debe a la diferencia de velocidad
entre rotación y traslación. La velocidad de rotación de la
Luna es constante. La velocidad de traslación no lo es. Como
la Luna tiene una órbita elíptica la velocidad se incrementa
en la medida que la Luna se acerca a la Tierra y se desacelera
cuando empieza a alejarse. La diferencia en velocidad orbital
mientras que la Luna rota a un paso constante hace que la Luna
parezca menearse como diciendo “no”.
EXCENTRICIDAD
DE SU ORBITA
La
órbita de la Luna tiene una excentricidad de e=0.05.
Es relativamente alta, la excentricidad de la órbita
terrestre es de 0.017
ECLIPSES
ECLIPSES
DE LUNA.- Ocasionalmente la Luna se zambulle en la sombra de
la Tierra. A esto llamamos eclipse lunar. Si la Luna queda
completamente inmersa en la sombra de la Tierra recibe el
nombre de Eclipse Total de Luna y no es difícil que suceda
puesto que la Tierra es casi 4 veces más grande que la Luna
(3.67 veces, para ser precisos). Cuando sólo una parte de la
Luna es oscurecida, recibe el nombre de Eclipse Parcial de
Luna. Un observador situado en la Luna y parado sobre la parte
oscurecida observaría un Eclipse Total de Sol. Ocasionalmente
sucede un Eclipse Penumbral de Luna. ¿En qué consiste? En
que la Luna se oculta en la sombra penumbral de la Tierra, es
decir, en aquella donde el Sol ilumina parcialmente. Dicho de
otro modo, un observador lunar durante un eclipse penumbral
observaría un Eclipse Parcial de Sol. Los Eclipses de Luna
ocurren siempre en la fase de Luna Llena y son vistos desde
una gran parte de la Tierra.
ECLIPSES
DE SOL.- La Luna puede también oscurecer el rostro del Sol a
atravesarse frente a él, produciendo un eclipse Total o
Parcial de Sol. En el caso de un Eclipse Total, el Sol
desaparece tras la Luna Nueva. En un Eclipse Parcial, la Luna
parece dar sólo una “mordida” al Sol, desde muy discreta
hasta casi del 100%. Los Eclipses de Sol ocurren
exclusivamente en fase de Luna Nueva y son visibles en
regiones más discretas ya que siendo la Luna más pequeña
que la Tierra, su sombra cubre sólo una parte relativamente
pequeña.
MOVIMIENTOS
DE LA LUNA
Visualmente
podemos contemplar básicamente cuatro movimientos aparentes
en la Luna:
Este
a Oeste.- debido a la rotación de la Tierra.
Oeste
a Este.- debido a la traslación de la Luna.
Norte
a Sur y viceversa.- debido a la inclinación de su órbita.
Acercamiento
y alejamiento.- debido a su órbita elíptica
ASPECTO
A SIMPLE VISTA
A
simple vista o con binoculares es un verdadero deleite
observar a nuestro satélite. No hay otro objeto en el cielo
que muestre tanta estructura como la Luna. Visibles
inmediatamente están esas grandes manchas oscuras que reciben
el nombre de mares. No es que la Luna tenga agua. Lo que
sucede es que los antiguos creían que la Luna era como un
espejo que reflejaba a la Tierra y que las manchas de la Luna
eran un reflejo de los mares de la Tierra.
El
HALO LUNAR
Sucede
cuando se forma un gran círculo luminoso a 22° de la Luna a
la redonda. Es un efecto atmosférico producido por cristales
de hielo a gran altura. A veces un halo menor (o corona) es
visible, presentando colores vistosos como los de un arco
iris, pero la franja luminosa es de mayor espesor. Se dice por
costumbre que la Luna tiene “casa” y que anuncia un cambio
de clima. Coincide en el hecho de que los altos cirros
(cristales de hielo) resultan cuando aire húmedo es empujado
hacia arriba por una masa de aire entrante.
LAS
FASES DE LA LUNA
La
Luna siempre está iluminada por el Sol por un lado (mientras
no haya eclipse de Luna) y del otro lado estará oscura. Sin
embargo, la traslación de la Luna alrededor de la Tierra hace
que veamos cambios de iluminación que llamamos fases. Cuando
la Luna queda en línea entre el Sol y la Tierra no es posible
ver su cara iluminada (está del otro lado). Su fase entonces
es de Luna Nueva. Generalmente pasa por arriba o por abajo del
Sol pero si coincide con él, habrá un eclipse de Sol. Además
de que no es visible porque nos presenta su cara oscura, la
Luna Nueva no es visible durante la noche porque acompaña al
Sol en el amanecer y en el ocaso, alcanzando su máxima altura
al mediodía, junto con el Sol. La separación angular
Este-Oeste entre el Sol y la Luna Nueva es de 0°, entonces la
Luna Nueva está en conjunción con el Sol.
Aproximadamente
una semana después, la Luna ha recorrido unos 90° de cielo
hacia el este y entonces podemos ver como una mitad de ella
está iluminada por el Sol. Su fase es de Cuarto Creciente y
está a 90° del Sol. La cara iluminada de la Luna ( la
“panza”) apunta hacia el Oeste. La Luna en Cuarto
Creciente sale por el este alrededor del mediodía y con la
“panza” hacia arriba, hacia el Sol. Al atardecer, la Luna
en Cuarto reciente estará alto en el cielo y cerca de la
media noche se estará ocultando en el oeste.
Otros
siete días y la Luna forma nuevamente una línea con el Sol y
la Tierra, pero ahora está detrás de la Tierra, a 180° del
Sol, en oposición. Es Luna Llena. Podemos ver el 100%
de su cara iluminada por el Sol, debido a esto no se observa
ni una sombra. Mientras el Sol se oculta en el Oeste, la Luna
Llena sale por el Este. La Luna Llena es visible durante toda
la noche, alcanzando su máxima altura a la medianoche. Al
amanecer, cuando el Sol emerge del horizonte Este, la Luna
Llena se oculta en el Oeste.
Técnicamente,
las fases ocurren en un instante, no se conservan a lo largo
de un período. La Luna Llena no “entra” a una hora ni
“sale” en otra. La Luna está en constante movimiento, no
se “estaciona” en ningún lugar. Por tal motivo es posible
dar la hora exacta en que una fase ocurre. Aparentemente la
Luna Llena –por ejemplo- dura toda la noche, pero si la
estudiamos con atención (especialmente si la vemos por
telescopio) notaremos que antes y después de la hora exacta
de la Luna Llena habrá sombras muy sutiles
primero en el lado Este y después en su lado Oeste.
Una
semana más y la Luna alcanza su fase de Cuarto Menguante. Es
muy parecida a la Luna en Cuarto Creciente excepto que ahora
la mitad iluminada es la opuesta. Ahora la cara iluminada (la
“panza”) está apuntando hacia el Este. Los horarios de
visibilidad también cambian. La Luna en Cuarto Menguante sale
del Este alrededor de la medianoche con la “panza” hacia
abajo y alcanza su máxima altura al amanecer. Al mediodía,
cuando el Sol está en su máxima altura, la Luna en Cuarto
Menguante se estará ocultando por el Oeste, con la
“panza” hacia arriba.
EL
BRILLO DE LA LUNA LLENA
La
Luna no es un cuerpo con luz propia. Su brillo se debe a la
iluminación que recibe del Sol. La magnitud visual de la Luna
Llena es de m=-12.7, es decir, unas 25,000 veces más
brillante que las estrellas de primera magnitud. Por lo tanto,
se convierte en un objeto celeste verdaderamente notorio. Uno
podría pensar que la Luna Llena “emite” 2 veces más luz
que cuando está en fase de Cuarto Creciente (iluminada al
50%) sin embargo, la Luna Llena es ¡10 veces más brillante!
Esto se debe al efecto de dispersión luminosa provocada por
el polvo lunar, que actúa como un potente retrorreflector
cuando está en el punto antisolar (opuesto al sol, en oposición),
como es el caso de los retrorreflectores de color rojo que
utilizan los ciclistas para ser vistos en la oscuridad.
Más
sorprendente aún es cuando consideramos que la Luna es un
objeto terriblemente opaco y poco eficiente para reflejar luz.
El Albedo de la Luna, es decir, su capacidad para reflejar luz
es de apenas 0.07 a 0.11. En otras palabras, la Luna refleja
del 7 al 11% de la luz que recibe. Para fines prácticos, la
Luna es tan brillante como un carbón...¡es negra!
Pero ...¿Entonces por qué se ve tan blanca? Porque la luz
del Sol es muy intensa. Si la Luna fuera verdaderamente
blanca, sería imposible observarla sin dañar la vista, además
que sería terriblemente molesta.
LA
LUNA ES VISIBLE TAMBIEN DE DIA
Muchos
tenemos la creencia errónea de que si el Sol se ve sólo
durante el día entonces la Luna se ve sólo durante la noche,
pero no es así. Como ya hicimos notar en la sección de fases
lunares, la Luna puede estar también sobre el horizonte,
junto con el Sol. De hecho, sólo en el día de Luna Nueva y
los días inmediatos a ella (uno antes y uno después) la Luna
no será visible de día, el resplandor del Sol no lo permitirá.
El resto de la Lunación podremos ver la Luna pocas o muchas
horas durante el día, dependiendo de la fase. Haz la prueba.
Busca la Luna -muy esbelta- tres a cuatro días después de
Luna Nueva hacia el Este del Sol, muy cerca de él. Si eres
buen observador, la encontrarás. Recomendación, procura
que el Sol quede oculto tras una azotea.
CAZANDO
LA ESBELTA LUNA
Dos
días antes de la Luna Nueva la Luna se presenta como una
esbeltísima “uña” justo antes de amanecer, hacia el Este
muy cerca del horizonte, Si hay montañas, no se ve. Debes
tener un horizonte plano y despejado. Si pones muchísima
atención, la seguirás viendo después de amanecer, aunque el
fulgor del Sol resultará muy molesto. Estás viendo una Luna moribunda,
a punto de concluir su Lunación.
Dos
días después de Luna Nueva también será visible muy
delgadita, como un sutil hilo de luz sonriente, en el cielo
del atardecer, hacia el Oeste y muy cerca del horizonte. Es la
Luna Recién Nacida, está iniciando una Lunación más.
Vale la pena separar unos minutos de tu tiempo para disfrutar
este bellísimo panorama que nos ofrece nuestro satélite con
regularidad.
LA
LUZ CENICIENTA
Seguramente
has contemplado en alguna ocasión una delgadísima Luna Recién
Nacida. Casi no está iluminada porque el Sol está detrás de
ella. Sin embargo, es frecuente observar que la Luna se ve
completa, casi negra, pero a fin de cuentas se ve toda su
circunferencia. Si estuviera en realidad en completa
oscuridad, sería invisible. Entonces, ¿de dónde puede
recibir la Luna luz, si no es del Sol?...de la Tierra. La
Tierra no tiene luz propia, pero así como la Luna Llena
refleja la luz del Sol hacia la Tierra, la Tierra “Llena”
refleja también la luz del Sol hacia la Luna. Ver la Tierra
desde la Luna en esas condiciones ha de ser maravilloso. No sólo
la Tierra es más grande que la Luna sino que –por unidad de
superficie- es 3 veces más brillante que ella.
ASPECTO
EN EL TELESCOPIO
Galileo
Galilei (1609) fue el primero en registrar por medio de
dibujos el aspecto de la Luna , según la veía a través de
su modesto telescopio. Hevelio (1611-1687) fue el primero en
realizar un mapa de la Luna. John Draper (1811-1882) fue el
primero en registrarla fotográficamente, el 23 de marzo de
1840. Curiosamente, tan pronto el hombre plantó su pie sobre
la Luna, perdió –para algunos- el encanto, el misterio y la
leyenda que le rodean. Pasó a ser –dicen- un paseo turístico
más. Por 360 años la Luna fue estudiada por telescopio y
luego algunos observadores se sintieron desalentados cuando el
hombre llegó finalmente a la Luna. Aparentemente, ya no
quedaría más campo para el observador terrestre...se
sintieron en franca desventaja y la Luna pasó a un segundo término
en cuestiones de observación telescópica. Por otro lado y en
fuerte contraste, los observadores de antaño conocían mejor
a la Luna que nosotros, a pesar de que ahora tenemos mejores
mapas y telescopios.
Si
un observador con telescopio es distraído y no pone atención
a lo que ven sus ojos, pronto se aburrirá con la Luna. Pero
si escudriña con atención cada cráter, cada grieta y cada
detalle, notará que las condiciones de iluminación y
perspectiva cambian constantemente y no se repite el mismo
paisaje ¡a lo largo de 19 años!
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