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ENANAS
BLANCAS

pablo@astronomos.org
¿QUÉ
SON LAS ENANAS BLANCAS?
Son los
restos “fríos” de lo que en otro tiempo fue el núcleo
de una estrella semejante al Sol. Son “estrellas”
muy compactas y densas cuya masa no supera 1.4 M(Masas Solares). Su alta densidad es debido al colapso
gravitacional: como la enana blanca ya no tiene reacciones de
fusión nuclear (por eso ya no es propiamente una estrella)
domina sobre ella la atracción gravitacional y ésta la
comprime hasta donde los electrones –despojados de sus núcleos
atómicos- impiden una mayor compactación. El diámetro de
una enana blanca es aproximadamente el 1% del diámetro de
nuestro Sol (10,000 a 15,000 Km.) por lo que se consideran oscuras,
sin embargo, cada m2 de la enana blanca emite mucho
mayor radiación que el Sol. El Sol tiene una temperatura
superficial de unos 5,770 kelvin, mientras que una enana
blanca esta temperatura puede ascender hasta 220,000 k. De
cerca una enana blanca es deslumbrante, pero son tan pequeñas,
que la cantidad global de energía emitida es muy poca. Su
magnitud absoluta - como se verían a una distancia de 32.6 años
luz - es de 10 a 15. La
magnitud absoluta del Sol es de 4.85, ¡hasta 10,000 veces más
brillante que una enana blanca!
Se dice
que las enanas son blancas pues cuando están recién formadas
son muy calientes y resplandecientes, pero el nombre puede
despistar a más de uno. La enana blanca ya no produce energía.
Está literalmente apagada. Se está enfriando. Por
tanto, en la medida que vaya disipando su calor, su color
cambiará: hay enanas amarillas, naranjas, rojas y
ultimadamente, negras –aunque nadie haya visto ninguna de éstas-.
Las enanas
blancas provienen de estrellas cuya masa asciende hasta 8 M
, mismas que al morir se despojan hasta del 90% de su masa
formando una nebulosa planetaria bellamente tejida alrededor
del candente núcleo. Una vez desnudo, el núcleo se contrae
hasta que el rechazo de los electrones entre sí (tienen la
misma carga –negativa-) detiene el colapso gravitacional. Se
dice que hay una degeneración de materia por
electrones. Para cuando esto sucede la enana blanca habrá
alcanzado densidades de 107 a 1011 kg/m3
(de 10,000 hasta 100 millones de toneladas por metro cúbico)
A estas densidades el comportamiento de la materia es
gobernado por el principio de incertidumbre de la mecánica cuántica,
en otras palabras, la física tradicional ya no aplica en este
lugar. (Por ejemplo: mayor presión no implica mayor
temperatura).
No existen
enanas blancas cuya masa exceda 1.4 M
. Esto lo demostró Subramanyan Chandrasekhar –don’t
worry...sus amigos le llamaban Chandra- en 1918. Si la
enana blanca es alimentada en exceso por alguna
estrella compañera y su masa excede el límite de
Chandrasekhar la degeneración de los electrones será incapaz
de evitar que el colapso gravitacional se reanude. La enana
blanca se colapsará y probablemente vuele en pedazos. La
explosión es conocida como supernova Tipo Ia.
El límite
de Chandrasekhar varía de acuerdo con la composición de
la estrella:
Para
una enana blanca abundante en helio, el límite de
Chandrasekhar es de 1.44 M
.
Para una
enana blanca abundante en carbono, el límite de Chandrasekhar
es de 1.40 M
.
Para el núcleo
de una estrella abundante en hierro, el límite de
Chandrasekhar es de 1.11 M
.
Este límite
aumentará en la medida que una estrella rote a mayor
velocidad: la fuerza centrífuga se opone al colapso.
La
luz observada en una enana blanca es emitida en una delgada
atmósfera que disipa el calor residual del núcleo. La
atracción gravitacional es tal en la superficie de la enana
blanca que su espectro sufre irregularidades. La mayoría de
las enanas blancas (más del 75%) poseen atmósferas ricas en
hidrógeno y son clasificadas como enanas tipo DA. Otras
enanas muestran una ausencia total de hidrógeno. Algunas
aparecen ricas en helio, carbono y calcio. En algunos casos se
detectan fuertes campos magnéticos (105 Tesla) y
también se han observado casos en los que se manifiesta una
alta velocidad rotacional. Otras enanas blancas son variables
pulsantes (Tipo ZZ Ceti).
Es
generalmente aceptado que las enanas blancas son las
protagonista principales de las variables cataclísmicas:
novas, novas recurrentes, novas enanas, estrellas simbióticas,
supernovas tipo Ia, etc.
HACIA
LAS ESTRELLAS DE NEUTRONES
Chandra
–y no es que presuma su amistad- había demostrado en
1918 que si una enana blanca excedía una masa de 1.4 M
, la carga sobre ella sería tan aplastante que nada podría
impedir que continuara el colapso gravitacional, es decir, que
la gravedad pudiera contraer más a la enana blanca hacia
densidades aún más altas. Chandra aseguró que no existían
enanas blancas súper masivas, pero no dijo qué sucedería
con la enana blanca que se atreviera a cruzar el límite por
él establecido.
En la década
de 1930 un grupo de astrónomos -entre quienes destacaron
Zwicky y Landau- sugirió que después de las enanas
blancas, las estrellas de neutrones llevarían la delantera
como los objetos más densos del Universo. La propuesta fue
que las estrellas de neutrones resultarían del colapso
gravitacional de una estrella masiva súper gigante tras la
implosión de su núcleo ferroso en una compacta y densa masa
de neutrones. El núcleo ferroso está también sujeto al límite
de Chandrasekhar. Tras el colapso, el resto de la estrella
explotaría violentamente a modo de supernova. (Supernova Tipo
II).
La
estrella de neutrones puede –en teoría- resultar de dos
procesos distintos pero relacionados al límite de
Chandrasekhar. En ambos casos hay una explosión de supernova
involucrada: Por la muerte de una estrella súper masiva o por
la adición de masa a una enana blanca.
Si la
enana blanca excede 1.4 M
, explota (Supernova Tipo Ia) ¿qué sucede después de la
explosión? ¿Queda algo de la enana blanca? Aparentemente
no. No se ha detectado sobreviviente tras la explosión de
una supernova tipo Ia. Sin embargo, los astrónomos han
encontrado que las supernovas tipo II -la explosión de
estrellas súper masivas- sí dejan atrás un remanente:
Probablemente una estrella de neutrones.
FABRICANDO
UNA ESTRELLA DE NEUTRONES
Las
estrellas súper masivas elaboran –mediante reacciones de
fusión nuclear- elementos pesados a partir de elementos
ligeros. Empezando por la fusión de hidrógeno en helio, las
estrellas súper masivas llegan al extremo de producir hierro
en su interior a temperaturas altísimas. Desde la producción
de helio hasta la de hierro pueden transcurrir entre 5 y 10
millones de años, un tiempo brevísimo considerando la vida
promedio de una estrella. ¡El Sol vivirá unos 10,000
millones de años!
Rápidamente
el hierro se almacena en el núcleo y esto no es bueno (para
la estrella)... hay quienes comparan la abundancia de este
metal con un extintor de fuego que “apaga”
las reacciones nucleares en el interior de la estrella. ¿Qué
sugiere la teoría en este punto?
Cuando se
ha alcanzado la masa crítica de hierro ( 1.11 M
) el núcleo de la estrella –apagado- es incapaz de soportar
la terrible carga de las capas superiores del astro. La presión
aumenta y el calor también, sin embargo no el suficiente para
contrarrestar la inmensa carga. ¡La temperatura se alza a más
de 10,000 millones de grados! Aún así, el calor sigue siendo
insuficiente para detener el colapso gravitacional. Los
fotones generados a estas temperaturas son de una energía tan
alta que empiezan a desintegrar los núcleos de hierro
convirtiéndolos en núcleos de helio. Los núcleos de helio
tampoco toleran la intensa radiación y son desintegrados
inmediatamente. Sólo quedan protones y neutrones. El proceso
mediante el cual la radiación electromagnética es tan
destructiva que disocia los núcleos atómicos se llama
fotodesintegración.
En menos
de un segundo ( de hecho, en 1/10 de segundo) la foto
desintegración revierte el proceso que le tomó a la estrella
10 millones de años en hacer. De los núcleos más masivos
(hierro) sólo quedan partículas subatómicas. Ahora en el núcleo
básicamente hay: electrones, protones, neutrones y fotones. Y
afuera, una serie de capas envolventes ejerciendo una presión
aplastante. La fotodesintegración absorbe energía térmica.
No sólo el centro de la estrella ya no produce calor...ahora
lo absorbe. Súbitamente el núcleo se enfría,
reduciendo en un instante la presión interna que soporta a la
estrella. La estrella se queda sin cimientos.
El colapso
gravitacional toma control. La aplastante presión centrípeta
hace que los protones y electrones se asocien para
transformarse en neutrones y neutrinos:
Electrón
+ Protón = Neutrón + neutrino
Este
proceso recibe el nombre de neutronización.
¿Qué
es un neutrón?
Su símbolo
es n. Es una partícula elemental presente en el núcleo de
todos los átomos (excepto el hidrógeno). No tiene carga eléctrica.
Su masa es de 1.6749 x 10-24 gramos, es decir, ligeramente
superior a la del protón. Un neutrón puede penetrar fácilmente
hacia el interior de un átomo pues no tiene interacción
electromagnética.
¿Qué
es un neutrino?
Su símbolo
es v. Es una partícula elemental sin carga eléctrica.
Su masa es despreciable (tiende a cero) y su velocidad es
cercana a la velocidad de la luz. Un neutrino puede penetrar fácilmente
hacia el interior de un átomo pues no tiene interacción
electromagnética. Su insignificante masa hace que sea casi
imposible su interacción con la materia común y la colisión
contra otra partícula es altamente improbable.
Tras la
neutronización los cambios suceden en un instante. Si el núcleo
tenía una densidad de 1,000 millones de toneladas por metro3
(1012 kg/m3)
ésta se dispara a 1015 kg/m3,
es decir – con todas sus letras:
¡un
millón de millones de toneladas por metro cúbico!
Música,
Maestro: -¡Ay! ¡Qué pesado, qué pesado! –Mecano
Estas
cifras rebasan toda imaginación.
La
“desaparición” de electrones y protones (partículas que
rechazan la cercanía de sus similares) y la pérdida de masa
por neutrinos –que salen disparados en una colosal
avalancha- empeora las cosas. En unos segundos, todos las
neutrinos han abandonado el núcleo. Individualmente no son
muy importantes, pero su generación durante la neutronización
es tan abundante, que ahora han dejado un hueco. El
colapso continúa al extremo que los neutrones remanentes
entran en contacto entre sí. Apretujados. Hombro con
hombro. Alcanzadas estas condiciones el núcleo no puede
comprimirse más. La presión de los neutrones en degeneración
detiene el colapso.
¡Atención!
La neutronización había provocado una densidad de un millón
de millones de ton/m3 ¿recuerdas?, pero al
alcanzar el límite de degeneración de los neutrones –que
es cuando se detiene totalmente el colapso gravitacional- la
densidad es ¡¡¡1,000 veces mayor!!! (1017
a 1018 kg/m3).
La densa
masa de neutrones en degeneración (El nombre se escucha medio
perverso, pero qué le vamos a hacer) responde al apretón con
una violenta sacudida o rebote, cuya onda de choque se propaga
velozmente hacia afuera. Las condiciones descritas
anteriormente son imposibles de repetir en un laboratorio. El
modelo que se presenta es resultado de astrofísica avanzada y
es apoyado por las observaciones de enanas blancas, supernovas
y estrellas de neutrones.
Se estima
que la nueva estrella de neutrones tiene una masa de
1.5 a 3.0 M
en un diámetro de sólo 10 a 15 Km. La densidad es increíble:
1 cm3 de esta estrella de neutrones pesa unos 100
millones de toneladas. En el sentido estricto, lo que ha
quedado ya no es una estrella: jamás volverá a producir
reacciones de fusión nuclear.
La
estrella de neutrones es el cuerpo residual de lo que fue una
de las estrellas más brillantes de la Galaxia.
Es difícil
concebir una estrella de neutrones con una masa superior a 3M
. Pasando este límite, el colapso gravitacional debe
continuar hasta reducir la estrella de neutrones en un hoyo
negro.
Hasta
ahora, todo es muy interesante. Son teorías muy elegantes,
pero ¿existe alguna evidencia de esto? Las estrellas enanas
blancas se conocen desde 1862 pero las estrellas de neutrones
son difíciles de observar.
APARECEN
LOS HOMBRECILLOS VERDES
En
los años 60,s Antony Hewish y Jocelyn Bell realizaban un
estudio pionero del centelleo interplanetario. Este fenómeno
se usa para estudiar la conducta del viento solar pero es útil
también para determinar el tamaño angular de fuentes de
radioemisión siempre y cuando el objeto radioemisor sea muy
pequeño y el ancho de banda también (Ancho de banda:
rango de frecuencias emitidas). El centelleo
interplanetario es producido por las partículas suspendidas
irregularmente en el espacio y se detecta por las
fluctuaciones en amplitud que sufre una
radioemisión.
En
1967, Jocelyn Bell encontró una fuente de radio singular. En
la constelación de Tauro había un radioemisor que emitía
pulsos regularmente, con una precisión increíble (30 pulsos
por segundo). La radioemisión parecía artificial. Nadie
–empezando por Hewish- le creía a Jocelyn que la señal venía
del espacio, seguramente se trataba de ruido local. Pero
ella demostró que su origen era cósmico.
¡Una
señal! ¡De espacio! La reacción inmediata de sus colegas
fue mantener en secreto tal descubrimiento. (Luego serían
duramente criticados por ello) ¿Existía la posibilidad de un
contacto extra-terrestre? Este y un puñado de radioemisores
similares fueron clasificados inicialmente como LGM (Little
Green Men: Hombrecillos Verdes) aunque el nombre
definitivo fue una contracción de Pulsating Stars
(Estrellas Pulsantes): Pulsars ó Pulsares. El pulsar estaba
en la Nebulosa del Cangrejo, en Taurus.
Ya
existe –en la clasificación de estrellas variables- un
espacio para aquellas estrellas que presentan fluctuaciones
periódicas de brillo y se llaman pulsantes. ¿Por qué no
clasificar a los pulsares como una estrella variable más?
Después de todo, existen muchísimos subtipos de estrellas
variables. El motivo de estudiar a estos objetos aparte es que
son particularmente exóticos y no tienen ninguna relación
con otras estrellas variables. ¿Por qué no?
Una
estrella variable pulsante es una estrella que se dilata y
contrae periódicamente, modificando su temperatura y brillo.
El período depende de la densidad de la estrella: en
estrellas de mayor densidad el período es menor. De esta
manera, si el pulsar tenía un período muy corto, su densidad
debía ser muy alta.
Suponiendo
que los pulsares fueran estrellas variables pulsantes muy
densas –como las enanas blancas-su período no podría ser
menor a un segundo. El pulsar en la Nebulosa del Cangrejo tenía
un período de 33 milisegundos (0.0331 segundos). Así, el
pulsar tenía que ser más denso que una enana blanca, y...¿qué
había más denso que una enana blanca? Según Zwicky y
Landau, una estrella de neutrones.
Tal
vez –entonces- los pulsares no eran estrellas variables
pulsantes, sino estrella variables por rotación. Ya se conocían
estrellas que al rotar mostraban alternadamente regiones
oscuras –manchas- que daban el aspecto de un veloz parpadeo.
El efecto es la observación de una estrella que parece
apagarse y prenderse rápidamente. De ser así, el período
del pulsar coincidiría con el período de rotación. Suponer
que el pulsar en la Nebulosa del Cangrejo era una estrella
rotando a gran velocidad (30 veces por segundo) tampoco
tranquilizó a los astrofísicos. Ninguna estrella normal
–ni siquiera las enanas blancas-
pueden soportar una rotación tan veloz. La fuerza
centrífuga las haría pedazos. Sólo una estrella más
densa que la enana blanca podría rotar tan veloz como un
pulsar sin reventarse...¿una estrella de neutrones?
El
único objeto más denso que una enana blanca que puede pulsar
o rotar tan velozmente sería una estrella de neutrones.
Zwicky y Landau habían postulado su formación pero no había
evidencias de ellas hasta entonces. Sin embargo, había pistas
prometedoras: El Pulsar LGM 1 está localizado justo donde los
chinos habían visto explotar una estrella en el año 1054.
Cuando esto sucedió su brillo era de magnitud –5, más
brillante que Venus y fue visible a la luz del día durante 3
semanas. Si la teoría estaba en lo cierto, tras la explosión
habría quedado una estrella de neutrones. Hoy se ven los
residuos de esa estrella dispersos en una nube que mide
aproximadamente 13 años-luz de diámetro: popularmente se
conoce como la Nebulosa del Cangrejo ó Messier 1 (M1). Si el
pulsar en M1 fuera una estrella de neutrones, entonces había
que demostrarlo. Una manera sería midiendo su tamaño. Las
estrellas de neutrones –recuerda- deben medir
alrededor de 10 a 15 Km. de diámetro, mucho menos que una
enana blanca (aproximadamente 10,000 Km.).
¡Si
sólo pudieran medir el tamaño del pulsar, el asunto quedaría
resuelto!
Pero...¿Cómo
medir el tamaño de un objeto tan pequeño a una distancia tan
lejana? ¡El pulsar en la Nebulosa del Cangrejo está a más
de 6,500 años-luz de nosotros! Afortunadamente existen técnicas
que permiten hacerlo. Una pista para determinar el tamaño de
un objeto emisor y parpadeante es midiendo la duración del
pulso. Un principio básico es que el objeto emisor no puede
dar por terminado su destello luminoso a menos que la luz haya
cruzado ya su diámetro, es decir, el pulso dura lo que mide
el objeto (medido en tiempo-luz).
La
luz viaja a 300,000 Km./seg. Así, si el pulso dura un
segundo, entonces el objeto que emitió la luz mide 1
segundo-luz ó 300,000 Km. de diámetro. Para una explicación
más detallada, analiza los puntos de: ¿CÓMO MEDIR EL TAMAÑO DE UN OBJETO QUE EMITE DESTELLOS
LUMINOSOS? Al final de estos apuntes.
El
pulso del objeto en la Nebulosa del Cangrejo dura 1/1000 de
segundo. ¿Cuánta distancia recorre un rayo de luz en ese
tiempo? Veamos:
300,000
km/seg =
300 Kilómetros
1000
¡300
kilómetros! Ninguna estrella normal, ni enana blanca puede
ser tan pequeña. Definitivamente, el pulsar en la nebulosa
del Cangrejo es una estrella de neutrones. Los pulsares
(Los hombrecillos verdes) son estrellas de neutrones.
El
pulsar es una estrella de neutrones que gira velozmente, de
modo que ésta parece parpadear muchas veces por segundo.
Todas las estrellas rotan. Las estrellas de mayor tamaño
requieren un momento angular (impulso de rotación)
mayor. El arrastre de las partes más alejadas de la estrella
súper gigante implican un mayor esfuerzo. Cuando esta
estrella vuela en pedazos, la estrella de neutrones sigue
girando. Pero como la estrella de neutrones es mucho más
pequeña, tanto momento angular en tan pequeña estrella la
pone a girar velozmente. Cuando una patinadora sobre hielo
quiere rotar más rápidamente, encoge los brazos hacia el
cuerpo. Aprovecha el momento angular y adquiere una mayor
velocidad, sin necesidad de esforzarse más. La estrella de
neutrones hace lo mismo.
Los
pulsos observados son conos de radiación emitidos por los
polos magnéticos de la estrella de neutrones que apuntan
–intermitentemente- hacia la Tierra. Un pulso por cada
rotación. El efecto es muy similar al de un faro. Para que
una estrella de neutrones sea visible como un pulsar existen
dos condiciones:
1.-
Que el eje del campo magnético no coincida con el eje
de rotación. Y
2.-
Que el eje magnético apunte intermitentemente hacia a Tierra.
¿De
dónde sale el campo magnético del pulsar? Se supone
que es una estrella de neutrones y los neutrones no tienen
carga eléctrica. Es correcto. La teoría predice que el campo
magnético será residual y será generado en una delgada piel
o atmósfera con cierto contenido de hierro ( la estrella de
neutrones se formó de un núcleo ferroso). La veloz rotación
de esta atmósfera ferrosa debe ser el origen de los potentes
campos magnéticos que caracterizan a los pulsares.
El
tipo de energía emitida por un pulsar es radiación sincrotrónica:
luz emitida por electrones que se desplazan a velocidades
relativistas, es decir, cercanas a la velocidad de la luz. Los
electrones son acelerados por los potentes campos magnéticos
del pulsar. El campo magnético de la Tierra es menor a 1
gauss. 10,000 gauss es igual a 1 Tesla. Un pulsar puede tener
campos magnéticos con una potencia de 108 Tesla,
es decir: 100 millones de Tesla.
Aún
se desconoce el preciso lugar en el que se emite la radiación
sincrotrónica del pulsar. Posiblemente sea justo afuera de la
superficie del pulsar (encima de los polos magnéticos) o tal
vez sea un fenómeno externo, producido cuando las líneas del
polo magnético impactan contra los remanentes de la supernova
a una distancia tan lejana del pulsar que el choque acontece
casi a la velocidad de la luz.
El
hallazgo en la Nebulosa del Cangrejo / M1 apunta hacia un
objeto de 300 Km. de diámetro, pero según la teoría, la
estrella de neutrones debe ser mucho más pequeña. Tal vez
los 300 Km. corresponden a alguna estructura que la envuelve:
a los residuos más inmediatos dejados por la explosión. De
estar tan cerca, estos remanentes deben interactuar con los
campos magnéticos de la estrella de neutrones restando
velocidad a su rotación. El pulsar en M1 es muy regular, sin
embargo, hoy en día se ha demostrado –con la ayuda de los
relojes atómicos ultraprecisos- que este joven pulsar se
desacelera a razón de 1 en un millón por día. Los pulsares
sí disminuyen poco a poco su velocidad de rotación. Así,
los astrónomos pueden estimar cuáles pulsares son de
reciente formación (pulsares rápidos) -como M1- y cuáles
son muy antiguos (pulsares lentos). Al envejecer los pulsares
no sólo pierden velocidad sino que su luminosidad disminuye
también.
Los
pulsares más jóvenes pierden velocidad rápidamente pues los
campos magnéticos interactúan con el medio interestelar
inmediato. En un caso así, los remanentes de la estrella que
explotó están aún en el vecindario. La fricción del
pulsar con estos remanentes les hace perder momento angular.
Si además, los campos magnéticos son particularmente
fuertes, habrá mayor interacción y el frenado será
mas abrupto. El pulsar de más reciente formación (hace unos
700 años) se encuentra en la constelación de Aquila, a unos
60,000 años-luz (del otro lado de la Galaxia) y se denomina
PSR J1846-0258. Su campo magnético es de 5 x 109
tesla, es decir, 5,000 millones de tesla, lo
suficientemente potente como para desacelerar el pulsar 10
veces más rápido que el pulsar en M1. Hoy, el pulsar PSR
J1846-0258 rota a sólo 3 veces por segundo a pesar de su
relativa juventud.
Actualmente
se puede medir la rotación de un pulsar con una precisión
increíble. El margen de error es de 1 en 10,000 millones. Los
períodos observados van de 1.56 milisegundos hasta 4
segundos. Ocasionalmente se observa una Anulación de Pulso:
se reduce momentáneamente la emisión de radio. Es posible
que esto se deba a algunos cambios en el campo magnético del
pulsar. La estrella no deja de rotar y los pulsos se reanudan
–como si nada hubiera pasado- después de unas cuantas
vueltas.
De
los pulsares conocidos, más de 500 son radiopulsares: emiten
básicamente ondas de radio. Recordemos que los pulsares
fueron originalmente descubiertos por su radioemisión. El
primer pulsar detectado en radio fue PSR 1919+21 por el equipo
de Hewish y Bell. Con todo, algunos pulsares son detectables
en luz blanca, rayos UV, X y Gamma. Los pulsares ópticos
(visibles en luz blanca) más reconocidos son el de la
Nebulosa del Cangrejo (M1) y el de Vela. Coincidentemente
estos dos figuran también entre las fuentes de radiación
Gamma más notorias de la bóveda celeste. La mayoría de los
pulsares que emite fuertemente rayos X parecen sugerir la
existencia de un sistema binario y la colisión entre los
polos magnéticos del pulsar y un disco de acreción. Bajo el
mismo esquema, si el material del disco de acreción se
precipita directamente hacia los polos magnéticos una
estrella de neutrones puede producir un destello de rayos
Gamma. Los pulsares de rayos Gamma fueron identificados por
vez primera por el Compton Gamma Ray Observatory (1991) La
radiación Gamma se genera en la magnetósfera de la estrella
de neutrones. El CGRO encontró que casi toda la energía
rotacional de un pulsar se transforma –disipa-
mediante la emisión de rayos Gamma.
GEMINGA.-Geminga
es el pulsar de rayos Gamma mejor conocido y es –por mucho-
el más cercano. Casi el 100 % de su energía es vertida hacia
el exterior a modo de radiación Gamma. Su eje magnético
tiene una inclinación de unos 65° con respecto al eje de
rotación, por lo cual la interacción entre sus campos magnéticos
y el medio interestelar es mayor. Su período es de 237
milisegundos y corresponde a una supernova que explotó
extraordinariamente cerca hace aproximadamente 330,000 años.
TAURUS
A.- Se
refiere a la Nebulosa del Cangrejo y al pulsar que los habita.
Taurus A indica que es la fuente de radioemisión más potente
en esta constelación. También se le conoce como Taurus X-1,
por su emisión en rayos X. Ocupa el primer lugar del Catálogo
Messier: M1 y está incluida también en el Nuevo Catálogo
General como NGC 1952. El pulsar que aquí reside se denomina
NP 0532 y sus pulsos se detectan en todo el espectro
electromagnético. Cuando un pulsar como éste excita los
remanentes de la supernova que lo vio nacer, se dice que es un
remanente relleno ó un plerión.
Se
estima que hay unos 100,000 pulsares en nuestra Galaxia y cada
20 a 30 años se ha de formar uno nuevo, con la explosión de
una estrella súper masiva. Se supone que una supernova
explota en nuestra Galaxia cada 30 a 50 años entonces ¿Por
qué es más alta la producción de pulsares? Posiblemente
haya otros mecanismos involucrados, como la precipitación de
un disco de acreción hacia una enana blanca. Sin embargo, no
se ha demostrado que sobreviva algo de una enana blanca
tras una explosión así.
PULSARES
DE MILISEGUNDO
El
pulso de un pulsar suele ser muy breve, menor al 10% del período
de rotación, sin embargo, existen casos en los que la mitad
del período es ocupado por el destello. Aquellos pulsares
cuyo período es menor a 0.01 segundos son atípicos y se
conocen con el nombre de Pulsares de Milisegundo. El
primer pulsar de milisegundo fue descubierto en 1982. Se llama
PSR 1937 +21 y es el más veloz de todos. Su período es de
1.56 milisegundos, es decir ¡¡¡ 642 vueltas por segundo
!!!
Los
pulsares de milisegundo dan cientos de vueltas por segundo.
Los pulsares normalmente son más rápidos cuando están recién
formados y van perdiendo velocidad con el tiempo. Pero ningún
pulsar es capaz de nacer con una velocidad de rotación tan
espantosa como los de milisegundo: La estrella previa al
pulsar se habría disperso a tal velocidad. La respuesta está
en el hecho de que los pulsares de milisegundo no son de
reciente formación. Hay evidencias de que los pulsares de
milisegundo son los más antiguos.
Pero
se supone que los pulsares más viejos son muy lentos... ¿qué
le dio el impulso a estos trompos espaciales? ¿Por qué son
tan veloces los pulsares de milisegundo? La culpable es una
estrella compañera. Los pulsares que se encuentran en un
sistema binario terminan por convertirse en pulsares de
milisegundo.
Las
estrellas viejas se dilatan y si a su lado se encuentra una
estrella de neutrones / pulsar, habrá transferencia de masa.
El material dilatado se separará de la estrella e irá a
formar un disco de acreción alrededor del pulsar. Cuanto más
se acerque el material transferido hacia el pulsar, a mayor
velocidad lo orbitará Cuando finalmente este material entre
en contacto con la superficie del pulsar, la fricción será
tan elevada que terminará por acelerarlo constantemente y
convertirlo en un pulsar de milisegundo.
¿Existe
acaso evidencia que responsabilice a las estrellas compañeras?
¡Afirmativo! Después del pulsar PSR 1937+21 encontraron
otro: PSR 1935+29 con un período de 6.1 milisegundos (164
vueltas por segundo). Este segundo pulsar de milisegundo
resultó ser un sistema binario. El pulsar orbita a una
estrella compañera –no visible- cada 120 días. Otro pulsar
viejo que está ganando velocidad es PSR 1913+16. También
pertenece a un sistema binario y su período es de 59
milisegundos (17 vueltas por segundo). Su período es
relativamente largo, pero se considera que es un pulsar de
milisegundo, si bien en fase de formación.
El
pulsar en la Nebulosa del Cangrejo (M1) tiene un período de
33 milisegundos. La diferencia entre éste y los verdaderos
pulsares de milisegundo es que su velocidad es debida a su
extrema juventud, de casi 1000 años. Los auténticos pulsares
de milisegundo pueden tener millones de años. De todos
los pulsares normales que pertenecen a un sistema
binario, aproximadamente la mitad son pulsares de milisegundo.
En
1987 un equipo de astrónomos utilizó el radiotelescopio VLA
para cazar pulsares de milisegundo en cúmulos globulares. ¿Por
qué ahí? Porque estos cúmulos tienen muchísimas estrellas
y éstas se encuentran conglomeradas en un espacio muy
reducido. Los encuentros cercanos entre estrellas deben ser más
comunes y producir sistemas binarios. Después de analizar 12
cúmulos globulares, apareció un pulsar de milisegundo en
M28. Se conoce
como PSR 1821-24 y se convirtió en el primer pulsar
descubierto en un cúmulo globular. Su período es de 3.05
milisegundos, es decir, que da 327 vueltas por segundo. Los
astrónomos tenían razón. Después descubrieron más. Ahora,
los pulsares de milisegundo son frecuentemente encontrados en
los cúmulos globulares. De los hallazgos recientes más del
50% de forman parte de un sistema binario muy apretado
(estrellas muy cercanas entre sí).
Aquellos
pulsares que emiten fuertemente en rayos X se han de producir
cuando el material de una estrella secundaria y el disco de
acreción queda atravesado en el paso de los polos magnéticos
del pulsar. Cada vez que un campo magnético se impacta contra
el disco de acreción, se emite un súbito destello de rayos
X. Se cree que los pulsares de rayos X son una etapa en la
formación de los pulsares de milisegundo ¿por qué? ¡Porque
los períodos en un pulsar de rayos X son cada vez más
cortos! Un pulsar de rayos X está en franca aceleración.
Hasta ahora los pulsares de rayos X observados son normales:
tienen períodos típicos. Pero no falta el pelo en la sopa.
Existen pulsares de rayos X lentos cuyos períodos son
de varios minutos. Algo desconocido e inexplicable frenó
a estos singulares objetos o son pulsares extremadamente
antiguos que apenas están por iniciar su proceso de aceleración.
Hacen falta más observaciones de pulsares similares para dar
un veredicto.
Algunos
casos reconocidos de binarias de rayos X originadas por la
interacción entre un pulsar y el disco de acreción provisto
por una estrella compañera son: Centaurus X-3, Cygnus X-3,
Hercules X-1 y Circinus X-1
Ahora,
es generalmente aceptado que todos los pulsares de milisegundo
son producidos en sistemas binarios cuyos componentes son una
estrella de neutrones y una estrella típica. Entonces...¿Por
qué aparecen pulsares de milisegundo solitarios?
Es probable que la estrella y el pulsar hayan
colisionado entre sí (sería algo común en los cúmulos
globulares). Por otro lado, no se puede descartar que la
estrella compañera haya sido vaporizada –eliminada-
por la intensa radiación del pulsar. En estos casos los astrónomos
se refieren a ellos como pulsares de “Viuda Negra”
y existe evidencia de este proceso.
Considerando
que los pulsares son producto de una violenta explosión
resulta sorprendente que una estrella secundaria sobreviva a
tan traumática experiencia. Más azoro produjo el
descubrimiento de que el pulsar de milisegundo PSR 1257+12 es
orbitado ¡por 2 planetas! Los modelos descartan que el
pulsar sea orbitado por supervivientes. Por otro lado, la
observación demuestra que en algunos casos la explosión
despide al pulsar con fuerza y éste sale disparado del sitio
de la explosión. Si el pulsar hace una carambola con
un sistema binario que se encuentre en su camino, terminará
por suplantar a una de las estrellas y adoptará una estrella
secundaria.
Los
pulsares de milisegundo pierden velocidad lentamente, tal vez
porque no hay mucho material alrededor con el cual interactuar
o porque sus campos sean intrínsecamente débiles (de 10,000
a 100,000 Tesla)
ESTRUCTURA
DE UNA ESTRELA DE NEUTRONES / PULSAR
Tanto
el pulsar de la Nebulosa del Cangrejo (M1) como el de Vela
muestran ocasionalmente fallas, que de golpe afectan súbitamente
su período, acortándolo sutilmente. La estructura de una
estrella de neutrones ha sido modelada en función de estas fallas.
Una falla puede resultar de un asentamiento o sismo en
la corteza del pulsar o de su núcleo. Los sismos del pulsar
–sismos estelares- ocurren cuando la rotación se ha
disminuido lo suficiente como para reducir sutilmente la
fuerza centrífuga del pulsar. Tras esto, la gravedad jala
hacia abajo, la corteza del pulsar sufre un asentamiento
violento, se resquebraja y pierde 1 milímetro de
altura.
La
estrella de neutrones –suponen- debe tener una delgadísima
atmósfera, de tan sólo 3 a 5 centímetros. Bajo ella, ubican
los astrofísicos una corteza cristalina de 1 Km. de
profundidad. Es una ironía que –estando en el interior de
uno de los objetos más densos del Universo- el material
sea transparente. Por debajo de la corteza encontraremos
un superfluído de neutrones, es decir, la viscosidad aquí es
igual a cero. El panorama sigue siendo muy exótico...¿Cómo
es posible que los neutrones, oprimidos al grado de hacer
contacto unos con otros, no ejerzan la mínima fricción entre
sí? Recuerda, en los objetos que han sufrido colapso
gravitacional, las leyes físicas tradicionales no tienen
sentido. Aquí sólo se aplica la mecánica cuántica y la
fricción es inexistente. En lo profundo del pulsar
encontraremos un núcleo sólido cristalino. Transparente.
Es
increíble que la mente humana haya sido capaz de desprenderse
de la Tierra y mediante el uso de la razón y el conocimiento
ir hasta el interior de una estrella súper masiva, ver cómo
su núcleo se transforma en una masa opaca y ferrosa, y luego
en una esfera de neutrones, para finalmente visualizar su
cristalino corazón. Sirva este pequeño reporte como un
humilde tributo a quienes tienen el don de acercarnos a las
estrellas.
¿CÓMO
MEDIR EL TAMAÑO
DE
UN OBJETO QUE EMITE DESTELLOS LUMINOSOS?
En
primer lugar imagina que el objeto emisor es el que está a la
izquierda. Tú estás parado a cierta distancia (no importa cuánto). La superficie que emite el destello luminoso está
representado por las letras A-B-C-D-E-F y H.
Súbitamente,
todo el objeto, de la A a la H emite –simultáneamente- un
destello de luz. La luz sale disparada en todas direcciones a
300,000 Km. por segundo.
Para
fines prácticos tomaremos en cuenta únicamente los rayos
luminosos que van hacia ti.
Aunque
todos los rayos –de la A a la H- salieron simultáneamente
del objeto emisor, uno llegará primero. ¿Cuál será?
Respuesta:
El rayo A. ¿Por qué? Porque
ese rayo fue emitido más cerca de ti.
Los
demás rayos van llegando y el destello se ve más brillante.
Luego se apaga gradualmente. ¿Cuál será el último rayo
luminoso en llegar a ti?
Respuesta:
El rayo E. ¿Por qué? Porque
ese rayo fue emitido más lejos de ti. Después del último
rayo, el objeto se apaga temporalmente. Luego vendrá otro
destello.
Si
el tiempo que pasa entre el primer rayo (A) y el último (E)
es de dos segundos...¿Cuánto mide el objeto emisor?
Respuesta:
Si la luz tardó dos segundos para cruzar el diámetro del
objeto y cada segundo la luz recorre 300,000 Km., entonces la
luz tuvo que cruzar un diámetro de 600,000 Km. El objeto mide
cuando mucho 600,000 Km... sencillo ¿verdad?. Si no
queda claro, vuelve al primer punto.
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