La Insoportable Necedad del ser

Por favor, díganme la verdad, No quiero morir sin estar con mi familia
-Cibernauta preocupado por el Toutatis

Los estudiosos de la sociedad actual están elevando sus voces de advertencia porque observan preocupados la pérdida de la capacidad de análisis y decisión propia, y que la población está siendo teledirigida por charlatanes, excitados o extravagantes. Hacen un llamado a volver al libro, a cultivar la lectura, a desarrollar el pensamiento critico, a no ser meros refractores de las pantallas sino pensadores con criterio propio.

Los asteroides, como el Toutatis ¿de dónde vienen y a dónde van? Pues fíjense que son de nuestro Sistema Solar; ¿Por qué a veces pensaremos que vienen de otras galaxias o de algún sistema Solar ajeno al nuestro?

Los expertos nos dijeron que no pasaría nada y así fue. Sin embargo, de nada valen los comentarios de los doctos; Mucha gente insiste en sentir miedo, sobre todo después de ser impelidos a creer en anuncios con tintes sensacionalistas.

Pregúntome yo: ¿Seremos acaso los mexicanos los que somos así? ¿Qué dicen los europeos, los norteamericanos, los argentinos, chilenos ó los asiáticos (estos últimos se la pasan trabajando, su única preocupación es, parece ser, quitarle el poderío económico a los EUA) respecto del Toutatis?

¿Será nuestra deliciosa mixtura de razas, —golosina de los siquiatras— lo que ha ocasionado este confeti de personalidades y maneras de ser? ¿Será la herencia del síndrome de Moctezuma, que en una especie de profecía precolombina imaginó que Quetzatcoatl regresaba en forma de hombre blanco barbado con patas de caballo? ¿Pues que leía Moctezuma?

¿Será que los mexicanos no leemos, o al menos no leemos o vemos, lo que nutre, edifica o conviene? Intrigado, decidí hacer mi investigación: Fui a un restaurante-librería de los que abundan en la republica mexicana y me paré frente a los estantes de revistas: alrededor de 300 publicaciones variopintas entre las que sobresalen las llamadas del corazón; metros y metros de revistas exclusivas para mujeres, —aquellas que leemos los hombres, para saber lo que les gusta a las mujeres, aunque después de leerlas terminamos sabiendo menos—; me encontré una variedad de publicaciones especializadas en fotografía, computación, tejido, armado de juguetes, moda; aquellas enfocadas a los Teenagers, salud, dietas, belleza, autos, chismes del espectáculo —las más—, economía, política —las menos—. Sólo dos, ¡sólo dos! de ciencia (en inglés) y una de Arte e Historia. Me dije ante este cóctel: ¿y ahora? ¿en cuál me entero si el Toutatis es peligroso o no?

Un rápido vistazo a algunas revistas, así a vuelo de pájaro, me permitió enterarme de noticias increíbles del submundo posmoderno: Los chicles masticados de Britney Spears se venden en Internet y oh sorpresa, ¡Hay quiénes los compran!; Beckham es Metrosexual (aquí si me declaro incompetente en esto de la metrosexualidad, ya que el término no alcanzo a comprenderlo; Me imagino, una vez que leí lo que hace el futbolista para verse bien, que Metrosexual debe de ser aquel que está a un metro de cambiar de sexo); Gloria Trevi es inocente; Pedro Infante no ha muerto, vive en el corazón de todos los mexicanos; Michelle Vieth no es una niña; Juan Gabriel engorda siendo vegetariano; El Jefe de gobierno del Distrito Federal quiere con Lyn May; Lyn May no lo sabe; Paty Chapoy es extraterrestre; Maussan lo confirma; La lipo es la reina de las cirugías; Las mujeres prefieren las tangas; Los hombres las prefieren operadas; Sergio Andrade es el padre de la patria; Lucerito no hablará sobre el clan Sergio Andrade-Gloria Trevi; Juan José Origel y Fabiruchis se odian y no son novios; El presidente Fox inventa un nuevo escritor, gloria de las letras latinoamericanas: Jorge Luis Borgues; Su empleado, Creel, se sublima y lo rebasa, inventando un neologismo muy mexicano: “Sospechosismo”.

¡Uf!, demasiada información para mi; Me sentí inmerso en el universo cuántico de la información inútil. Si, ya se que el Maestro Hawking se desdijo de aquello de que podríamos pasar a universos diferentes por medio de un hoyo negro, pero ya no sé si creerle. Sentí refeo y realmente, pensé, que la vida se me iba por un agujero.

Impresionado por tantas noticias increíbles, edificantes y llenas de importancia para el pueblo mexicano, fui a mi casa a encender la TV, con la esperanza de poder conseguir alguna nota sobre la llegada del Toutatis: Adal Ramones, en Otro Rollo, entrevista al rey del humorismo blanco, ¿Capulina?, no, Jaime Maussan; Zappeo, con ímpetu diarreico y me encuentro con verdaderas joyas de la cultura; Dejo de ser Homo Sapiens, para convertirme en Homo Videns: ante mis ojitos aparece Friends, Felicity, La Mujer de Madera; Ventaneando, con Paty Chapoy; Con Todo con Fabiruchis; La Oreja con Pepillo Origel; Otro Rollo, de Adal Ramones.

No aguanto más, la angustia me abraza; después de la sobredosis de imágenes y datos tan relevantes, me sobrecoge una neurosis culposa; ¡Auxilio, socorro¡ Salgo corriendo de mi casa como Jack Nicholson en Atrapado sin Salida, plis, plis, mi reino por un libro, quiero leer, quiero leer, grito llorando. No me detendré hasta llegar a algún lugar que sea mi refugio, mi bunker.

El Centro Comercial o Mall, para que me entiendan, estaba a reventar: No cabía nadie más. Todos nos habíamos congregado en esta inmensa catedral imperial de lo efímero, (Lipovetsky) nueva religión del consumo, donde no se establecen relaciones perdurables. Las únicas relaciones que se construyen son las mercantiles. (Pereyra)

Al estar en el Shopping, me envuelve una atmósfera refrescante, perfumada y el murmullo hipnótico de las voces de las gentes; Entro en otra dimensión; La llamativa estructuración del espacio me hace perder la orientación y los puntos cardinales. (Ibid)

Extrañando mi GPS, camino por las pasarelas, perdón por los pasillos: Miro a las bellas mujeres que lucen sus mejores ropas y que parecen flotar y no caminar, como si estuviesen modelando, convirtiéndose en el centro del espectáculo.

En el Mall encuentro de todo: Cines, entretenimientos para grandes y chicos, restaurantes, y negocios varios, pero nada que apele al pensamiento. (Pereyra)

Viene a mi, de golpe, la advertencia de Sartori, sociólogo italiano referente al peligro del abandono de la cultura del libro. La sociedad ya no lee libros que enseñen, lee basura y ve basura; Sartori afirma (Homo videns, La Sociedad Teledirigida) que la televisión (es decir, el video-ver), empobrece, “hace al hombre más crédulo e inocentón” ¿será? me pregunto.

No encuentro librerías, pero recurro, al Coffee Internet y le doy un serchazo al Google: Le pregunto por Mr. Pollas, el descubridor, en 1989, del mentado Toutatis; Lo que responde el Google al poner “Pollas” me eriza los pelos (-Lonnie dixit-); Ah jijos, sabía que el Toutatis tenía una forma un poquito rara, pero no pensé que tanto. Ya estando en Internet busco datos en el INEGI, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, sobre la cultura en México, encontrándome datos interesantes:

En 1991, existían 156 museos, en 2002, 555, ¡Bravo!; Sólo que hay un pequeño detalle: en 1992, 91,612 individuos asistieron a los museos; En el 2002 ¡70,313!, ¡21,299 individuos menos!; (Los casting no dejan tiempo)

En 1991 había en el país 8, 188 bibliotecas y 14,441 usuarios por biblioteca; en 1999 el número de bibliotecas aumentó a 11,315, pero el número de usuarios disminuyó a 11, 702. (Las revistas TV y Novelas, Eres, Tú, Vanidades, Cosmopólitan, no dejan tiempo; Se dice que Editorial Televisa alcanza 881 millones de lectores)

Raymundo Riva Palacio, en su texto LA DEMOCRACIA EN CONSTRUCCIÓN, dice lo siguiente:

Culturalmente, la población mexicana es el resultado del fervor indio profesado en templos cerrados hacia deidades europeas, de monumentos e ideas sobrepuestas, donde lo subterráneo sigue presente y pugna incansablemente por salir a flote. Los mexicanos, mestizos en su mayoría, responden a dos culturas a la vez que tienen la suya propia, enmarcada por el paso histórico y las diferentes cabezas de gobierno que han propiciado la condición de vida mexicana actual. En sí, el hecho de haber sido conquistados por un grupos excesivamente minoritario (10 mil españoles ante ocho millones de personas) marca la pauta sociológica de la sumisión mexicana, acostumbrada a responder al don de mando, prácticamente monopólico, primero del blanco, después del poderoso.

(…) La lectura seria, realmente, no es un punto fuerte para los mexicanos. México es un país consumidor de 0.5 libros per cápita anuales. La Cámara Nacional de la Industria Editorial estima que el mercado potencial mexicano ronda los 7 millones de personas. Los editores, por su parte, creen que el mercado real quizás no rebase el millón y medio. La mitad de la producción editorial se concentra en la ciudad de México, donde radica la mayor parte de las editoriales, las librerías, las grandes bibliotecas y los clientes –eventuales o consuetudinarios.

Pues sí, denme el nombre de una chiquilla o chiquillo de 16 años que diga que no quiere ser como Britney Spears o Brad Pitt y yo le diré que es un mentiroso. El Perplejo.

La mayoría de los jóvenes no quieren leer, quieren ser artistas. A los jóvenes de hoy les interesa más hacer un casting para Big Brother, Operación Triunfo o La Academia que tomar un curso de astronomía; (Lonnie da una conferencia magistral sobre el Toutatis y se presentan 100 personas; Gloria Trevi, va a misa y se paraliza el tránsito vehicular).

¡Cerca de un millón de jóvenes se formaron para pedir una oportunidad en uno de estos llamados “Reality Shows”! Vuélvome a preguntar: ¿Qué leyeron o que programa vieron en la TV este millón de jóvenes que sienten compulsión hacia una actividad que sirve para entretener a otros? Definitivamente no fueron las tres revistas de ciencia que me encontré. Sospecho que leen, consumen, y se inoculan las otras 297; La sorpresa es que una cantidad mayor se sintió desilusionada porque no alcanzó la oportunidad de ser recibido para el mentado casting a dichos programas. ¡Oh Margot!, si esto sigue así los próximos años, la mitad de la población se va a dedicar a entretener a la otra mitad —mientras los chinos aprendiendo cada día, en las universidades, como atender a la industria—, me lleva pifas.

Los estudiosos de la sociedad actual están elevando sus voces de advertencia porque observan preocupados la pérdida de la capacidad de análisis y decisión propia, y que la población está siendo teledirigida por charlatanes, excitados o extravagantes. Hacen un llamado a volver al libro, a cultivar la lectura, a desarrollar el pensamiento critico, a no ser meros refractores de las pantallas sino pensadores con criterio propio. (Pereyra)

Termino haciendo mías las letras del poeta y escritor mexicano Gabriel Zaid.

¿Y para qué leer? ¿Y para qué escribir? Después de leer cien, mil, diez mil libros en la vida, ¿qué se ha leído? Nada. Decir: yo sólo sé que no he leído nada, después de leer miles de libros, no es un acto de fingida modestia: es rigurosamente exacto, hasta la primera decimal de cero por ciento. Pero ¿que no es quizás eso, exactamente, socráticamente, lo que los muchos libros deberían enseñarnos? Ser ignorantes a sabiendas, con plena aceptación. Dejar de ser simplemente ignorantes, para llegar a ser ignorantes inteligentes.

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Carlos Raúl López Soberanes es miembro de la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa por misericordia de sus amigos, ya que últimamente se ha convertido por razones ajenas a él, en cometa de periodo corto. —A veces largo— Es miembro fundador del Centro de Astronomía y Ciencias de la Tierra, A.C. Hace algunos años fundó con Pablo Lonnie Pacheco el site de divulgación www.astronomos.org, donde Lonnie enseña astronomía y él se divierte armando y desarmando la página web y escribiendo temas relacionados con la astronomía bajo el seudónimo de El Perplejo Sideral. Puedes leer más información de él en la sección autores de este sitio Web