Era el 18 de marzo de 1965 cuando, en órbita de la Tierra a una altura de 300 kilómetros, la escotilla de una nave espacial tripulada se abría por primera ocasión en el espacio. Era la cápsula soviética Voskhod. Lentamente, por la escotilla emergió el cosmonauta Alexei Leonov, enfundado en un traje espacial presurizado.

Finalmente, quedó flotando fuera de la nave sólo unido a una manguera que le proporcionaría oxígeno extra en un caso de emergencia, ya que el provisto por el traje tenía una duración de 20 minutos.En el interior, Pavel Beliaev lo esperaba. Leonov realizaba la primera caminata espacial de la historia y se convertía en el primer ser humano en flotar en el espacio sin la protección de su nave espacial.

Con la impresión de la vista de la Tierra y el espacio y lo que Leonov llamaría un profundo silencio., se alejó y acercó en tres ocasiones de la nave. A los diez minutos se marcó su regreso aunque tuvo problemas con su escafandra y tardó dos minutos más en ingresar a la cápsula.