Un día como éste, hace un par de años, el Telescopio Espacial Hubble fue apuntado por última vez hacia uno de los objetos más misteriosos del Sistema Solar: el cometa Holmes. Se supone que los astrónomos comprenden en general el comportamiento de los cometas: contienen mucho hielo y desprenden gas y polvo cuando se acercan el Sol. Sin embargo, el cometa Holmes sorprendió a la comunidad científica cuando el 23 de octubre de 2007, cruzando el cinturón de asteroides, despertó violentamente multiplicando su brillo por un millón de veces. Aún se desconoce qué disparó tal actividad. Se conjetura que pudo haber sido impactado por una asteroide, o que se acumularon gases bajo la superficie hasta que estalló una región del helado viajero.